En el marco de las celebraciones por los 25 años de la Pascua del Siervo de Dios, el Padre Cacho, elaboramos un proyecto para mantener viva su memoria y reflexión, que presentamos en el primer consejo parroquial de este año. Una de las actividades incluidas en dicho proyecto era la participación en la mencionada fiesta con un stand y una tertulia con los amigos de Cacho.
Dada la cercanía de la semana santa, nos quedaron sólo un par de semanas para la preparación de nuestro stand, que consistió en el diseño de dos folletos, una breve biografía de Cacho y uno sobre la parroquia y oras instituciones relacionadas con ella. Esto llevó una semana. La semana previa a la Fiesta, imprimimos 500 folletos de Cacho, y 500 de la parroquia, terminando la jornada pasada medianoche.
El día anterior a la Fiesta fuimos con el P. Bazzano a ver el stand. Era difícil imaginarse qué hacer con esos quince metros cuadrados de paredes vacías, y más, porque debido a una confusión, parecía que íbamos a compartir stand con otra institución. Vimos claramente que ese día no podíamos hacer nada, así que cada uno volvió a lo suyo. Por nuestra parte, nos dedicamos a imaginar cómo llenar ese espacio vacío, y a imprimir en grande oraciones de Cacho, y explicaciones sobre las comunidades de la parroquia. Otra jornada que terminó pasada la medianoche.
Con el stand terminado, por un segundo cruzó una tentación: es que es imposible no mirar a los costados y ver lo que arman los demás, con música, color, muchos jóvenes saltando, jugando, etc. Y difícil callar las voces competitivas que pedían tener el mejor stand. Pero el Señor, que es siempre bueno, nos iluminó. Nuestro stand tenía otra finalidad, la de ser un espacio de encuentro de los amigos de Cacho, y una oportunidad para quienes no lo conocen de acercarse a su vida.
Y Dios nos regaló ser testigos de un sueño cumplido. En un momento, el stand se llenó de amigos de Cacho, que se sorprendían viéndose jóvenes en el Documental "Cruzador de fronteras", o en las fotos que Mercedes Clara nos cedió de distintos momentos de la vida de Cacho. El P. Bazzano se reencontró con gente que no veía desde hacía mucho tiempo, Mercedes Clara nos honró con su presencia; pero la imagen que definió la jornada fue la emoción interminable de Angélica, una vecina que conoció a Cacho, y que ha escrito varias poesías para Cacho. Al ver todo esto, pudimos sentir la satisfacción del sueño cumplido. Quien entró a nuestro stand entró buscando algo. No fuimos el stand más llamativo, ni el más "lindo" según determinados criterios, pero fue un rincón donde se encontraron los amigos de Cacho, y eso nos dejó felices.
Dios nos está regalando bendición tras bendición, y la presencia de Cacho se siente...
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