sábado, 28 de octubre de 2017

Domingo XXX del tiempo Ordinario, ciclo A.

1ª lectura: Éxodo 22,20-26; Salmo 18(17),2-3a.3bc-4.47.51a-51b; 2ª lectura: Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,5c-10; Evangelio según San Mateo 22,34-40.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos creó por amor para amar y ser felices, en comunión con Él y nuestros/as hermanos/as.
Una vez más los fariseos se acercan para hacer preguntas a Jesús, no para saber más, sino para tenderle trampas.

Hoy la pregunta es por el mandamiento más importante, y le da la oportunidad a Jesús de enseñar una vez más el mandamiento del amor; en él se cumple toda la ley; él es la regla fundamental del cristiano. Porque como hemos dicho varias veces, nuestra identidad más real es la de seres profundamente amados por Dios, con un amor que no sabe vivir sino comunicándose; no resiste ser encerrado en nosotros de forma egoísta, porque como dice San Juan, quien dice amar a Dios y no ama a sus hermanos es un mentiroso.

Pero sabemos que amar de esta manera es exigente, y no siempre fácil, sobre todo cuando alguien nos hiere y traiciona. Por esto, el salmista nos recuerda que Dios es nuestra Roca, nuestra Fortaleza, Alguien que nos sostiene con su amor fiel, que a pesar de que nosotros fallemos, Él no falla; su amor nos libera.

A este Dios tan bueno, vamos a pedirle que nos regale experimentar su amor, y a María, nuestra Madre que nos ayuda, que nos guíe para cimentar nuestra vida en su Hijo Jesús, para que aprendamos a decir: "Yo te amo, Señor, mi Fortaleza".

viernes, 27 de octubre de 2017

El P. Cacho en la mirada de los vecinos. Por Angélica Ferreira.

El pasado viernes 20 de octubre, en nuestro 9º Consejo Parroquial, compartimos nuestra 8ª charla sobre el P. Cacho, que estuvo a cargo de Angélica Ferreira, vecina y amiga de Cacho. Compartimos con ustedes su testimonio. 

lunes, 23 de octubre de 2017

Compartimos la tarde del domingo en comunidad.

Desde el año pasado que el objetivo principal de nuestra parroquia es "crecer como comunidad sin perder el espíritu de familia que la caracteriza".

Este año estamos embarcados en el Proyecto de celebración de los 25 años de la Pascua del Padre Cacho, que implica charlas mes a mes, y que tuvo su punto álgido en el mes de setiembre. 

Por este motivo, en este último mes, algunos sentimos que habíamos dedicado mucho esfuerzo a todas las actividades, no sólo del Padre Cacho, sino, otras que surgieron, como la Maratón de lectura, y el Encuentro Mariano. Percibimos que hacía falta reunirnos una tarde de domingo, para compartir gratuitamente como familia.

En la tarde del domingo pasado pudimos celebrar este encuentro. Realizamos un bingo, pero sólo como excusa para divertirnos. Lo recaudado será destinado a la construcción de un espacio de celebración al aire libre, detrás de la Virgen del Aljibe. 

Todos sentimos que fue un muy lindo encuentro, donde una gran familia se reunió en torno a una mesa, que, como buenos uruguayos, abundaba en comida que cada uno aportó.

Pedimos al Señor no dejarnos ganar por las actividades y los compromisos: que no sean ellos el centro de la vida de nuestra comunidad, sino el amor que nos une como familia con Dios y nuestros hermanos.

Para ver más imágenes, haga click aquí.

9º Consejo Parroquial.

En la tarde del viernes celebramos la 9ª reunión del Consejo Parroquial de este año.

Comenzamos compartiendo la situación económica de la parroquia, ya que, a partir de este año, el párroco debe presentar a la Curia mes a mes el estado de la administración de la parroquia. La Curia devolvió un balance que toma en cuenta los meses de mayo y junio, y que, como era de esperar, muestra la situación deficitaria de la parroquia. En esos dos meses ingresaron $12.962 por concepto de colectas de misa, colaboración mensual de algunas personas, certificados de bautismo y alguna donación. Egresaron $50.964, de los cuales, $11.734 son gastos de energía, teléfono e impuestos. Es decir, que con los ingresos de la parroquia no se sostiene ni el párroco, ni el automóvil parroquial, ni hay margen para gastos de papelería, reparaciones, imprevistos, etc., y ésto teniendo en cuenta que gracias al Comodato que tenemos con el Centro Juvenil Ombú no pagamos ni el agua, ni los gastos de electricidad del templo ni de los salones parroquiales. Dicho esto, aclaramos que el objetivo de compartir esta información es estar enterados de la realidad de nuestra parroquia, y comprender la razón de algunas decisiones que se tomaron, como por ejemplo, no comprar más flores, sino utilizar las que hemos plantado en nuestros jardines. Dios es muy bueno con nosotros, y no ha permitido que nos falte nada. Nuestra experiencia marca que cuanto más nos preocupamos por el dinero, más nos cuesta conseguirlo. Por lo que, siendo cuidadosos con la economía, confiamos plenamente en la Providencia generosa del Padre. Este balance echa por tierra también los prejuicios de gente que dice "en la Iglesia le sacan la plata a la gente", "el cura vive de la gente", etc. Nada más errado que eso, y los números lo dicen con contundencia. 

Luego evaluamos nuestra participación en la Maratón de lectura, organizada por la Mesa de Coordinación Zonal Plácido Ellauri-Marconi-Las Acacias, que comenzó con la Charla de Mercedes Clara sobre el Padre Cacho como constructor de puentes y tejedor de vínculos. Si bien no tuvimos eco con nuestro Círculo de lectura, lo seguiremos reflexionando y buscaremos la forma de implementarlo. A continuación evaluamos nuestra participación en la charla de Mercedes Clara en la parroquia de Richard, que fue nuestra 7ª sobre el P. Cacho. También evaluamos el Encuentro con María. Destacamos la realización del Rosario Meditado el viernes 6/10 en nuestra parroquia. Respecto a las conferencias del sábado, la dinámica del encuentro que implican muchas horas es una dificultad para nosotros a la hora de participar. De la Misa en la Aduana de Oribe, se destacó que a pesar de ser miles de personas, reinaba un silencio conmovedor a la hora de la celebración. 

Más tarde compartimos la alegría de la recuperación del P. Adolfo, y cómo se va a ir integrando de a poco a las actividades. El Diácono Francisco compartió las últimas noticias de la Capilla San Pablo.

Nuestra próxima charla sobre el P. Cacho, será el Viernes 17 de noviembre a las 19:00 en lugar a confirmar. El tema será “Las afinidades entre San Vicente de Paúl y el P. Cacho”, a cargo del Diácono José Lima. Existe la posibilidad que esta charla se realice en nuestra parroquia, y por lo tanto, ese día realizaríamos Consejo Parroquial Abierto; en otro caso, la reunión será el viernes 24 de noviembre a las 18 horas.


A las 19, como estaba previsto compartimos nuestra 9ª charla sobre la vida del Padre Cacho, con un hermoso testimonio de Angélica Ferreira, vecina y amiga personal de Cacho, que pronto compartiremos con ustedes.

sábado, 21 de octubre de 2017

Domingo XXIX durante el año, ciclo A,

1ª lectura: Libro de Isaías 45,1.4-6; Salmo 96(95),1.3.4-5.7-8.9-10a.10c; 2ª lectura: Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,1-5b; Evangelio según San Mateo 22,15-21.

Queridos/as hermanos/as:
¡Qué bueno es Dios!, que nos ama y nos llama, tal como somos, a ser misioneros/as de su amor.

Celebramos hoy el Domingo Mundial de las Misiones, y es una buena oportunidad para reflexionar sobre nuestra vocación misionera.

¡Qué lindo es leer en la profecía de Isaías “Yo te llamé por tu nombre”! Si bien Dios llama a toda la humanidad a una existencia en el amor, este llamado es personalizado, es decir, no llama a una masa de individuos; llama a cada uno/a, con sus defectos y virtudes, por su nombre, como hijos/as amados/as que somos de Él.

¿A qué nos llama? A ser misioneros/as de su Amor, un amor hasta el extremo, un amor que “se la juega”, como vemos en el texto del Evangelio que meditamos hoy.

En este texto encontramos una vez más a los fariseos y sus secuaces tratando de atrapar a Jesús. Su forma de actuar es extremadamente hipócrita. Se acercan a Jesús halagándolo, diciéndolo todo lo bueno que es, tratando de hacerlo entrar en su juego. Jesús, descubriendo su malicia, no se deja enredar en ese mar de palabras azucaradas, sino que va al meollo, denunciando su hipocresía y la trampa que le estaban tendiendo. ¿Cuál es la trampa?: la pregunta que le hacen, es decir: ¿es lícito pagar los impuestos al César o no? Cualquier respuesta por sí o por no dejaba a Jesús en problemas. Si Jesús contestaba que sí, sería acusado de traidor a la causa judía, y de idólatra, al permitir que se “rindiera culto” al César al validar el pago de impuestos con monedas que llevaban su figura. Si contestaba que no, sería acusado de subversivo, de traidor a la causa del Imperio Romano, falta que sería castigada con la muerte; es como un callejón sin salida. Sin embargo, la respuesta de Jesús los pone en un aprieto. Parece simple, pero tiene unas connotaciones muy profundas: “al César lo que es del César; a Dios lo que es de Dios”. Pero, ¿qué es de Dios? La respuesta, una vez más, parece simple pero tiene connotaciones fundamentales: todo es de Dios y, en especial, nuestra vida es de Dios. Por eso, creo que esta respuesta tiene connotaciones que nos permiten reflexionar sobre nuestra relación con Dios, y las “idolatrías” que nos alejan de Él. Por ejemplo: todos tenemos una opción política, o nos sentimos simpatizantes de algún equipo de fútbol; esto es normal, pero estar dispuestos/as a dar la vida por un partido político o un cuadro de fútbol, es otra cosa. Recordemos que sólo Dios no nos falla ni nos falta, en cambio los políticos… Es válido dar la vida por aquello que nos construye como persona, o mejor, por Aquél que quiere que seamos realmente felices; es válido dar la vida por la salvación de nuestros/as hermanos/as, es decir, por su plena felicidad en comunión con Dios y nuestros/as hermanos/as.

A quienes son conscientes de este regalo de amor que es la fe, San Pablo dirige su felicitación, “por haber manifestado su fe con obras, su amor con fatigas y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo con una firme constancia”; por ser amados por Dios, que ustedes y elegidos/as a ser misioneros/as de su amor, porque éste no sabe vivir sino comunicándose, no resiste ser encerrado de forma egoísta. Por esto el salmista nos invita a anunciar “su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos. Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza”.

 A este Dios que es tan bueno vamos a pedirle que nos ayude a seguir tomando conciencia de su amor; y a María, nuestra Madre que nos ayuda, ella que fue la primera misionera, que nos regale el coraje necesario para ser misioneros/as de este amor que sana, salva y nos hace realmente felices.

domingo, 15 de octubre de 2017

Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario Ciclo A.

1ª lectura: Isaías 25,6-10a; Salmo 23(22),1-6; Filipenses 4,12-14.19-20; Evangelio según San Mateo 22,1-14. 

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama gratuitamente e invita a todos a la comunión en el Banquete de Bodas del Reino.

Recordemos una vez más lo que hemos dicho en cuanto a las diferencias entre una alegoría y una parábola: en la alegoría cada elemento tiene un significado que aporta al sentido del mensaje que se quiere trasmitir; esto no es así en la parábola, donde lo que importa es el mensaje y no los elementos que la integran. Digo esto para no asustarnos con algunas expresiones muy duras que aparecen en el relato.

¿Cuál es, entonces, el mensaje que quiere trasmitir Jesús en esta parábola? 

Jesús denuncia, una vez más, cómo el Pueblo Elegido de Israel se niega a reconocerlo como su Salvador; eligen apegarse ciegamente a la Ley y a las múltiples prescripciones que se habían inventado, dejando de lado la vivencia del amor, y la atenta escucha de la Palabra de Dios. Aún viendo a Jesús hacer cosas que sólo el Enviado del Padre puede hacer, aún así, persisten en su rechazo. Por eso, se autoexcluyen del Banquete de Bodas, y éste es ofrecido a quienes se encuentran en los cruces de camino. Aquí es importante resaltar que todos son invitados, "buenos y malos", es una invitación gratuita, pero que respeta la libertad personal. Sin embargo, para formar parte del Banquete se requiere estar en comunión. Creo que a esto se refiere la expulsión del que no traía traje de fiesta; es alguien que no está en comunión con lo que se celebra, y por esto, se autoexcluye.

Pero a quienes aceptan la invitación, como nos dice Isaías, Dios ofrece "un banquete de manjares suculentos, de vinos añejados, decantados"; porque Él "Destruirá la Muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo". Ésta es la manera como en la Biblia se habla varias veces de la salvación que Dios nos ofrece, una fiesta en la que seremos plenamente felices en comunión con Él y nuestros hermanos.

Por este motivo, con mucha razón el salmista dice que nuestro Dios es nuestro "pastor... que nos hace descansar en verdes praderas, nos conduce a aguas tranquilas, repara nuestras fuerzas, y nos guía por el camino recto, por amor a su nombre... Su bondad y su gracia nos acompañan a lo largo de nuestras vidas". Es que, como dice San Pablo, sólo Él puede "colmar con magnificencia todas nuestras necesidades".

A este Dios que es tan bueno, vamos a pedirle que nos ayude a reconocer que sólo Él puede hacernos sentir realmente plenos; y a María, nuestra Madre que nos ayuda, que nos regale sentir su ternura que nos preserve de buscar nuestra satisfacción fuera de Dios, para que al final habitemos en la casa del Señor por años sin término.

domingo, 8 de octubre de 2017

Domingo XXVII del Tiempo Ordinario Ciclo A.

1ª lectura: Isaías 5,1-7; Salmo 80 (79),9.12.13-14.15-16.19-20; 2ª lectura: Filipenses 4,6-9; Evangelio según San Mateo 21,33-46.

Queridos/as hermanos/as:
¡Qué bueno es Dios!, que nos amó tanto, que envió a su único Hijo para salvarnos por ser fiel al Proyecto de amor del Padre hasta la muerte, y muerte de Cruz.

¿Cuál es ése proyecto? La profecía de Isaías nos lo muestra con la imagen de la viña, que el dueño del campo sembró, regó y cuidó con tanto cariño. Él nos creó por amor para amar y ser felices; ésta era la buena viña que Él plantó. Pero, como hemos dicho varias veces, nuestros primeros antepasados rompieron su relación con Dios, y por eso, “produjeron frutos amargos” en vez de uvas.

Jesús retoma esta imagen de la viña, y la utiliza para denunciar la actitud de las autoridades religiosas, que debían ayudar a llevar al pueblo a Dios, y en vez de eso, rechazó a los enviados de Dios, y hasta llegó a asesinar profetas. Y prosigue anunciando lo que le sucederá a Él mismo: “Por último envió a su hijo, pensando: "A mi hijo lo respetarán". Pero los trabajadores, al ver al hijo, se dijeron: "Ese es el heredero. Lo matamos y así nos quedamos con su herencia". Lo tomaron, pues, lo echaron fuera de la viña y lo mataron”.  Y así, al Hijo lo tomaron, lo sacaron fuera de Jerusalén, y lo mataron colgándolo de la Cruz. Pero gracias a esta fidelidad de Jesús hasta el extremo, nos reconcilió con Dios, y sanó todas nuestras heridas, convirtiéndonos en el pueblo de su heredad, en la nueva viña del Señor. Por esto Jesús se convierte en la piedra angular que los constructores desecharon. Tenemos dos explicaciones de la función de la piedra angular, ambas válidas para representar a Jesús. En primer lugar se deriva de la primera piedra en la construcción de una base de una cimentación de albañilería, importante, ya que todas las otras piedras se establecerán en referencia a esta piedra, lo que determina la posición de toda la estructura. En segundo lugar, podría referirse a la piedra "clave", que es la del medio más alto de un arco, que con su peso y posición sostiene el arco y el techo. En cualquiera de los dos casos, esta piedra es fundamental, tanto como base así como sostén de la estructura. Jesús, "desechado" por las autoridades de los judíos terminó siendo el Principio y Fin de todas las cosas; quién nos dio la vida y por Quien recibimos el acceso a la Resurrección. Al rechazar a Jesús se cumplió lo que Él anunció a los fariseos y otras autoridades de los judíos: "el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos" . El nuevo Pueblo de Dios está ahora formado por una multitud venida de los cuatro puntos cardinales, y quienes habían sido elegidos, decidieron autoexcluirse del Reino inaugurado por Jesús. Pero la dureza de corazón y entendimiento de fariseos y demás autoridades los llevaron a empezar a conspirar contra Jesús, para llevarlo a la muerte.

A nosotros, la fidelidad y el amor de Dios nos sostiene, de manera que podemos decir con San Pablo: "No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. 
Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús"; porque la última palabra no la tiene el mal y la muerte, la última palabra la tiene el amor y la vida gracias a la Cruz y Resurrección de Jesús.



A este Dios que nos ama tanto, vamos a pedirle que habite en nosotros su Espíritu, que custodie nuestros corazones y pensamientos, y nos llene con su paz. Y a María, nuestra Madre que nos ayuda, que nos regale sentir su ternura de Madre, y así, como dice San Pablo, que podamos poner en práctica lo que hemos aprendido y recibido, para que la paz de Dios habite en nosotros.

viernes, 6 de octubre de 2017

Rosario meditado.

En el marco del II Congreso Mariano de Montevideo, esta tarde compartimos un Rosario, meditando los misterios más importantes de la vida de María. Compartimos con ustedes el material reflexionado. 

Primer Misterio

La Natividad Inmaculada de María.

Lectura Protoevangelio de Santiago.

Y he aquí que un ángel del Señor apareció, y le dijo: Ana, Ana, el Señor ha escuchado y atendido tu súplica. Concebirás, y parirás, y se hablará de tu progenitura en toda la tierra. Y Ana dijo: Tan cierto como el Señor, mi Dios, vive, si yo doy a luz un hijo, sea varón, sea hembra, lo llevaré como ofrenda al Señor, mi Dios, y permanecerá a su servicio todos los días de su vida.
Y los meses de Ana se cumplieron, y, al noveno, dio a luz…Y Ana exclamó: Mi alma se ha glorificado en este día. Y acostó a la niña en su cama. Y, transcurridos los días legales, Ana se lavó, dio el pecho a la niña, y la llamó María.

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."

Reflexión


 María quedó preservada de toda carencia de gracia santificante desde que fue concebida en el vientre de su madre Santa Ana. Es decir María es la "llena de gracia" desde su concepción.
Su nacimiento, ha anunciado la alegría al mundo entero, pues de Ella nació el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios: él ha sido quien, destruyendo la maldición, nos ha aportado la bendición y, aniquilando la muerte, nos ha otorgado la vida eterna.

Intención:
En este misterio rezamos por la paz en el mundo y en nuestro barrio.

Segundo Misterio

La Anunciación a María.

Lectura Lc 1,26-38

Envió Dios el ángel Gabriel a una virgen. El nombre de la virgen era María. El ángel le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. María se turbó. El ángel agregó: “No temas, darás a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús”. Preguntó María: “¿Cómo será esto pues no conozco varón?” El ángel le respondió: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Ninguna cosa es imposible para Dios”. Dijo María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.”

Reflexión


El Padre quiere reiniciar su historia de amor con el hombre. Para ello no da simplemente una orden. A fin de sellar la Nueva Alianza, solicita el sí libre de una mujer, de una joven. Por ser Inmaculada, María es toda ella apertura y docilidad a Dios. Con libertad de hija, plantea una pregunta, y recibe respuesta del cielo. El Hijo de Dios será uno de nosotros en todo, menos en el pecado. Entonces María da el salto de la fe sin condiciones: “Hágase en mí según tu palabra.”

Intención:
En este misterio rezamos para que sepamos anunciar el amor de Dios a nuestro barrio

Tercer Misterio

María da a luz a Jesús.

Lectura Lc 2,7-12

María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada. En la cercanía había unos pastores que pasaban la noche a la intemperie, vigilando su rebaño. Se les presentó un ángel del Señor; la gloria del Señor los envolvió con su luz y se llenaron de miedo. El ángel les dijo: “No teman, les anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo. Les ha nacido el Salvador, Cristo el Señor. Esto les servirá de señal: un niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.”

Reflexión

El Hijo Unigénito del Padre, la Segunda Persona de la Trinidad, el Dios Infinito nace de María en nuestra tierra. No llega como rey poderoso. No escoge la capital de un imperio ni un palacio. Para él no hay lugar en una casa. El pequeño Jesús aún no habla. Sin embargo, es la Palabra viviente del Padre, el argumento visible de su misericordia. Dios se ha hecho niño, no hombre adulto. Nadie le puede temer. Los primeros invitados son unos pobres pastores. Él es la gran alegría de Dios para el mundo.

Intención:
En este misterio rezamos por las familias.

Cuarto Misterio

María en las Bodas de Caná.


 Lectura Jn 2,1-11

Se celebraba una boda en Caná. Estaba allí la Madre de Jesús. También fue invitado Jesús con sus discípulos. Se acaba el vino. Le dice a Jesús su madre: “No tienen vino”. Él responde: “¿Qué tengo yo contigo, mujer? No ha llegado mi hora”. Le indica ella a los sirvientes: “Hagan lo que él les diga”. Jesús les dice: “Llenen las tinajas de agua. Llévenle al mayordomo”. Cuando éste probó el líquido, dice: ‘Todos sirven primero el vino bueno; tú lo has guardado hasta ahora.” Fue el primer signo de Jesús. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él.

Reflexión

El primer milagro no consiste en sanar a un enfermo o resucitar a un muerto. Su primer signo mesiánico es alegrar una fiesta de matrimonio. Transforma 600 litros de agua en vino. Manifiesta así la abundancia de alegría que él trae para el hombre. A su madre la llama con palabra inusual “mujer”. También en el Calvario la llamará así, indicando que es la Nueva Eva junto a él, el Nuevo Adán. María ejerce su inmenso poder de intercesión. Por ella, él adelanta su hora. La Virgen nos deja el programa de toda vida cristiana: “Hagan lo que él les diga”. En Caná se alumbró la fe de los apóstoles.

Intención:
En este misterio rezamos por los jóvenes.

Quinto Misterio

María junto a la Cruz de Jesús.

Lectura Jn 19,25-27

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien el amaba, Jesús le dijo: «Mujer, aquí tienes a tu hijo.» Luego dijo al discípulo: «Aquí tienes a tu madre.» Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

Reflexión

María acompaña a Jesús en todo momento, en los buenos, pero también en este momento tan doloroso. Y Jesús nos la entrega comom Madre. Desde entonces Ella también está junto a nuestras cruces personales. Sufre al ver la violencia a la que someten a su Hijo, pero también sufre hoy, con la violencia que sufren muchos hermanos, en el barrio y en el mundo.

Intención:
En este misterio rezamos por los enfermos y todos los que sufren por diversas razones.

Sexto Misterio

María reúne a los Apóstoles y reciben el Espíritu Santo:



Lectura Hech 1,13; 2,1-4

Los Apóstoles perseveraban en la oración, con un mismo espíritu, en compañía de algunas mujeres y de María, la Madre de Jesús. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos con un mismo objetivo. De repente vino del cielo un ruido, como de viento impetuoso, resonando por toda la casa. Vieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y se pusieron a hablar en diversas lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.

Reflexión

Los Apóstoles tenían nostalgia y miedo. No habían comprendido las enseñanzas del Maestro. María sí estaba segura de que serían confortados por el Espíritu. Su petición atrajo al Consolador. Así como el Espíritu resucitó a Jesús, desciende y es Alma de esa familia que es la Iglesia. Los Apóstoles ya no serán temerosos ni indiferentes: el Espíritu los enviará a extender el Reino de Dios hasta los confines de la tierra.

Intención:
En este misterio rezamos por nuestra Iglesia.

Séptimo  Misterio

La Asunción a los cielos y la coronación de María como Reina.
Lectura Lc 1,46-47; Concilio Vaticano II, Lumen Gentium 59

Entonces dijo María: “Proclama mi alma la grandeza del Señor... Todas las generaciones me llamarán bienaventurada”. La Virgen Inmaculada, limpia de toda mancha de pecado original, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celeste al concluir su vida terrena. Fue proclamada por el Señor Reina del universo, para asemejarla más plenamente a su Hijo, vencedor del pecado y de la muerte.

Reflexión

Nuestro cuerpo fue escogido para ser templo del Espíritu Santo. El santuario plenamente habitado por la Santísima Trinidad fue María. Se entregó entera a la persona y a la obra de Jesús. Por eso fue llevada en cuerpo y alma junto a su Hijo Resucitado. Esto no es sólo una manera de hablar. Es un misterio. Así como la Resurrección es real, también es un hecho que, desde el cielo, un corazón enteramente humano, materno, de carne y sangre, late por nosotros.

Intención:
En este misterio rezamos por nuestra comunidad.

domingo, 1 de octubre de 2017

7ª charla sobre el P. Cacho, por Mercedes Clara.

El pasado miércoles participamos de nuestra 7ª charla sobre el P. Cacho, que en este caso fue en la parroquia San Alejandro, de donde es Párroco nuestro querido P. Richard Arce., y que fue desarrollada por Mercedes Clara, autora del libro "Padre Cacho. Cuando el otro quema adentro".

Comenzamos con el video "Todos dependemos de todos", producido por el DECOS. A continuación, Mercedes Clara nos guió por la reflexión. Nosotros ya hemos reflexionado sobre la figura del P. Cacho, y su manera de construir puentes, derribar muros y generar encuentros; pero para muchas personas de San Alejandro, fue la primera vez que escucharon hablar del P. Cacho, y de esta manera de reflexionar sobre la pobreza, y de cómo buscar una manera de mejorar las condiciones de vida de tantos hermanos.

Luego de esta enriquecedora charla, escuchamos al mismo Cacho, a través de un audio, quien una vez más nos emocionó, y luego del cual hablamos en pequeños grupos. Luego de compartir resonancias, oramos juntos con una de las oraciones que elaboró el mismo Cacho.

Nuestra próxima charla será el viernes 20 de octubre donde compartiremos "La mirada de los vecinos sobre el P. Cacho. 

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Domingo XXVI durante el año, ciclo A.

1ª lectura: Ezequiel 18,24-28; Salmo 25(24),4-5.6-7.8-9; 2ª lectura: Filipenses 2,1-11; Evangelio según San Mateo 21,28-32. 

Queridos/as hermanos/as:
¡Qué bueno es Dios!, que nos ama y acepta tal como somosSiento que éste es el mensaje principal del Evangelio que leemos hoy.

Para comprenderlo mejor, situémonos en el contexto. Jesús está hablando con las autoridades de los judíos, con los fariseos y maestros de la ley. Estas personas aparecen en el evangelio discutiendo a cada paso con Jesús, porque a pesar de verlo predicando y haciendo milagros, no lo aceptan como el Enviado por Dios. Estas discusiones “van subiendo de tono”, como en el texto que meditamos hoy.

Repasemos la parábola: un hombre tenía dos hijos a los que pide que vayan a trabajar a su viña. El primero dice no quiero, pero luego va; el segundo dice voy, pero no va. Jesús pregunta quién de ellos habrá cumplido la voluntad del padre. Ellos responden sin dudarlo: el primero; pero con esto entraron en un callejón sin salida. Jesús compara al primer hijo –el que dijo que no, pero después fue- con los publicanos y las prostitutas: éstos, con su vida de pecado dijeron no al Dios predicado por las autoridades, pero aceptan a Jesús y se convierten en sus discípulos; por consiguiente, las autoridades representan a los que dijeron voy, y no fueron: ellos vivieron toda la vida de acuerdo a la ley de Moisés, pero cuando llegó el Enviado de Dios, no lo aceptaron. Lo importante es cumplir la voluntad del Padre, que en San Juan es conocer y creer en Jesús; en Marcos, en seguir a Jesús como discípulos. Son, entonces, los publicanos y prostitutas que aceptaron a Jesús los que cumplen la Voluntad del Padre. Por esto Jesús les dice que los precederán en el Reino de Dios. 

Esto debe haber sido percibido por las autoridades como algo escandaloso, casi como un insulto, pero afirmaciones como éstas son las que hicieron que las autoridades empezaran a conspirar contra Jesús. Es interesante notar que Jesús no dice que estas autoridades serán excluidas del Reino, sino que publicanos y prostitutas entrarán antes que ellos. Jesús no los excluye; son ellos los que deciden autoexcluirse.

Este texto nos deja varias enseñanzas. Por un lado, que Jesús nos ama y acepta tal como somos, con nuestros defectos y virtudes, y aunque seamos muy pecadores, Él nos hace merecedores del Reino. Por otro lado, el ser amados de esta manera es una invitación a amar de la misma forma, como dice San Pablo: “tengan los mismos sentimientos de Cristo”, que siendo rico se hizo pobre para salvarnos, y por su muerte y resurrección reconcilió todas las cosas consigo. Él ya nos ha enseñado: “no juzguen y no serán juzgados, porque la misma medida que usen para medir será usada con ustedes”; porque como dice Isaías ni nuestros pensamientos ni nuestros caminos son los de Dios; los suyos nos superan como el cielo supera a la tierra; y como dice Eclesiastés: “se ven caras y no corazones”, es decir, juzgamos en base a lo que vemos, pero no conocemos las intenciones que hay detrás de cada hecho, o dicho de otra forma, no tenemos todos los elementos para juzgar; Dios sí los tiene.

Además, el salmista nos recuerda que su amor y compasión son eternos; porque Él es fiel, bondadoso y recto; Él muestra el camino a los extraviados y guía a los humildes; enseña su camino a los pobres, porque es nuestro Dios y Salvador.

A este Dios que es tan bueno, le pedimos que nos muestre sus caminos, que nos guíe por las sendas de la fidelidad. Y a María, nuestra Madre que nos ayuda, que nos proteja para no errar el camino, y si nos caemos, para que nos ayude a levantarnos.