sábado, 30 de abril de 2016

Bendición de las familias del barrio en sus casas: Puesta a punto II.

Como nos propusimos en la Vigilia Pascual, estamos realizando la bendición de las familias en sus casas, con el agua que fue bendecida en la Vigilia.
Esta siendo una riquísima experiencia, porque en la visita podemos compartir nuestra vida, con sus alegrías y preocupaciones y ponerlas bajo la bendición del Señor. Además, con ojos de fe, podemos ver en el mapa cómo lo que celebramos juntos en la Vigilia Pascual, en nuestro templo, va llegando a las distintas partes del barrio, y un poco más también.


Para solicitar la bendición basta con entregar los datos básicos en la parroquia.

5º encuentro de la catequesis familiar.

En la tarde de hoy tuvimos un nuevo encuentro de la catequesis familiar.
Iniciamos con una celebración juntos, imitando a la primera comunidad de discípulos que se mantenían unidos a la espera de la llegada del Espíritu Santo en Pentecostés. Por eso, ya hace tres semanas que estamos meditando los dones que el Espíritu nos regala.
Hoy meditamos los dones de fortaleza y consejo.

Don de fortaleza: Dios no hace las cosas a medias. Él es saber y poder. Él da el querer y el obrar. El querer es parte del obrar. El don de la fortaleza nos ayuda a ser fieles y perseverantes en la fe, sin dejarnos llevar por la desgana o por el qué dirán. La fortaleza es la actitud de quien se muestra firme y constante en la obediencia a Dios. El Espíritu me hace superar las dificultades, eludir los peligros, afrontar las persecuciones. Me da la fuerza de Dios para vivir y anunciar el Evangelio sin miedos ni complejos, transformándome en testigo arriesgado y audaz. 

Don de consejo: Es el don que conduce a elegir bien entre las distintas alternativas que la vida propone. Hace que en el momento de escoger, escojamos lo que más nos conviene: Inspira lo que se debe hacer y lo que se debe hacer o decir y cómo se debe hacer o decir. Lo que se debe evitar y lo que se debe callar. Nos llena de inspiraciones. A veces por medio de la oración el don de consejo nos ilumina que es lo que Dios está esperando de nosotros. El don de consejo es un don social que nos une unos a otros en la búsqueda continuada del camino acertado que nos acerca a Dios. El don de consejo es un don vocacional: Nos ayuda a discernir nuestro camino, a no precipitarnos, a no convertir en absoluto nada de lo que es menos que Dios. 

Luego nos dividimos, los niños para contar lo que trabajaron en sus casas, los adultos para reflexionar en torno a la necesidad de vivir en comunidad.

Otra buena noticia: Primer viernes, día del Sagrado Corazón.


El pasado martes se reunió el grupo de liturgia, y vimos la necesidad de hacer más notoria la adhesión a nuestros Patronos, los Sagrados Corazones de Jesús y María.
Por este motivo decidimos retomar la tradicional práctica de dedicar los primeros viernes a los Sagrados Corazones, teniendo un espacio de Adoración Eucarística a las 16:30 y la Eucaristía a las 17:00.
Es una oportunidad más para decirle: "Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío".

2º encuentro del grupo Betania.

En la noche de ayer tuvimos el segundo encuentro de nuestro grupo Betania. 
Una de las integrantes, Cinthia, nos recibió en su casa. Aprovechamos la oportunidad para bendecir el hogar de su familia. Luego reflexionamos a partir de la segunda carta pastoral de nuestro arzobispo, el Cardenal Daniel Sturla, denominada "Ser la alegría de Dios", buscando nuevos elementos para alegrar el corazón de Dios con nuestra vida. 
El clima que se estableció permitió que varios integrantes del grupo compartieran experiencias conmovedoras en las que sintieron la presencia de Dios sosteniendo y apoyando.
Agradecemos a Dios por este encuentro y le pedimos que nos ayude a hacer de este espacio de Betania, una oportunidad para encontrarnos con Él.

Para ver la carta "Ser la alegría de Dios" haga click aquí.

jueves, 28 de abril de 2016

5º encuentro del grupo de Biblia.


En la tarde de hoy tuvimos un nuevo encuentro del grupo de Biblia.
En esta ocasión meditamos el discurso que San Pedro dirigió a la multitud después del acontecimiento de Pentecostés. En él, les explica a los judíos qué es lo que sucedió, mostrándoles cómo fue anunciado por los profetas, relacionando el Antiguo Testamento con el mensaje de Jesús, y predicándoles el "Kerygma", esto es el "Primer Anuncio", es decir, el anuncio de que Jesús murió para salvarnos y ha sido resucitado por Dios.
Este discurso fue tan impactante, que según el texto, ese día tres mil personas abrazaron la fe. Para nosotros fue una prueba de la llegada del Espíritu Santo, porque sólo su presencia explica que una persona que negó a Jesús tres veces, que estaba encerrado por miedo, que apenas es capaz de decir a Jesús que lo quiere, ahora es capaz de enfrentar a una multitud y anunciarles el Evangelio sin ningún temor.
Como comunidad nos estamos preparando para celebrar pronto Pentecostés, la llegada de este Espíritu que lo llena todo de vida.

Para ver el material que trabajamos haga click aquí.

Jueves de la semana V de Pascua.

1ª lectura: Hechos de los Apóstoles 15,7-21; Salmo 96(95) 1-2a.2b-3.10; Evangelio según San Juan 15,9-11.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama tanto, y quiere que seamos plenamente felices.

Hoy Jesús nos manifiesta cuánto nos ama, con el mismo Amor con que Padre e Hijo se aman, en el Espíritu Santo. Somos amados como Dios Padre ama a su Hijo, y como el Hijo ama al Padre; este amor no es otro que el mismo Espíritu Santo. Con este mismo Amor somos amados. Esta es nuestra más verdadera identidad, la de seres profundamente amados por Dios. Si fuésemos realmente conscientes de lo que  esto significa, toda nuestra vida cobraría un nuevo sentido, y todas nuestras heridas afectivas se verían sanadas.

Pero en lo cotidiano muchas situaciones nos llevan a pensar lo contrario: que somos un “accidente de la vida”; que somos inservibles; que no valemos; nos sentimos despreciados, rechazados, en definitiva, poco amados. Esto nos lleva a sentirnos angustiados, solos, y a enfermarnos de depresión. Finalmente, el no sentirnos amados nos lleva a preguntarnos qué sentido tiene existir. Jesús es el único que puede sanarnos definitivamente, si nos hacemos conscientes de su amor, si descubrimos esta verdad: somos profundamente amados. Pero el mensaje de Jesús no es un mensaje de autoayuda, donde lo que importa es la sanación personal, sino que, como el amor sano solo sabe vivir comunicándose, el sabernos amados nos debe llevar a amar más y mejor a nuestros hermanos. Sabemos lo difícil que puede resultar practicar esto con algunas personas, pero se hace posible si permanecemos en el Amor de Jesús, y nos alimentamos de Él. Sólo amando como Jesús ama vamos a alcanzar la más completa felicidad a la que todos estamos llamados.

A este Dios que es tan bueno vamos a pedirle que nos ayude a tomar cada vez más consciencia de su amor y a María, nuestra Madre, que nos ayude a permanecer en el amor de su Hijo y amar como Él ama.

miércoles, 27 de abril de 2016

Miércoles de la V semana de Pascua.

1ª lectura: Hechos de los Apóstoles 15,1-6; Salmo 122(121),1-2.3-4ab.4cd-5; Evangelio según San Juan 15,1-8.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama tanto, y nos acepta tal como somos, con nuestros defectos y virtudes, y porque nos ama elige permanecer con nosotros.

Este verbo, permanecer, es el favorito en la Biblia para hablar de Dios, es el verbo que mejor lo describe. Dios es el que permanece: porque es eterno, porque existió, existe y existirá siempre; también porque es el Fiel por excelencia: permanece junto a nosotros, a pesar de nuestro pecado, nuestras infidelidades, nuestras traiciones, etc. Como dice el Señor en la profecía de Isaías: “aunque la madre se olvide de sus hijos, yo no me olvidaré de ti” (Is 49,15). Él no nos abandona. Somos nosotros lo que muchas veces nos alejamos de Él, y por eso experimentamos su lejanía.

Por esto Jesús nos propone, en el ejemplo de la vid, permanecer unidos a Él como las ramas al tronco, para recibir de Él la Gracia para tener una vida plena. Sólo unidos a Él podemos dar los frutos que Dios espera. No es al revés. No es que hay que hacer cosas que nos hagan merecer estar unidos a Jesús, sino que, hay que permanecer unidos a Jesús para que lo que hagamos sea de acuerdo a su Voluntad, para que lo que hagamos dé frutos de amor. 

Esto no era entendido por algunos de los primeros discípulos, como leímos en la lectura de Hechos. Algunos de ellos pensaban que era necesario cumplir la ley de la circuncisión para “ganar el derecho” de ser discípulos, como para “ganar” la adhesión a Jesús. Pero pronto los Apóstoles, reunidos en Jerusalén, comprendieron que la fe es un don gratuito de Dios, y que no era necesaria la circuncisión para recibir tal regalo. Fue necesario realizar una “poda” en la fe de los primeros cristianos, para retirar los resabios del legalismo, y ganar en gratuidad.

Aún hoy nuestra fe necesita una poda de vez en cuando. Muchas veces empezamos a acomodar a Dios, al Evangelio, a las enseñanzas de su Iglesia de acuerdo a nuestras ideas. De vez en cuando es bueno que nuestras ideas entren en crisis y volvamos a la fuente, a la fe verdadera que nos trasmite Jesús en el Evangelio a través de su Iglesia.

Sólo manteniéndonos unidos al tronco, que es Jesús, podremos recibir la savia, su Gracia, que nos permita tener una vida plena, y producir frutos de amor agradables al Padre.

A Él le pedimos que nos regale seguir creciendo en la fe; y a María, nuestra Madre, que nos ayude a permanecer unidos a su Hijo, como los sarmientos a la vid.

martes, 26 de abril de 2016

Comenzó el grupo de Biblia de la Capilla N. S. de la Luz.


En la tarde de hoy dimos inicio al grupo de Biblia que se reúne en la Capilla N. S. de la Luz (Manuel Meléndez y Cayambé). Si bien el frío atentó contra la participación de más personas, no por eso nos desanimamos.
Decidimos trabajar juntos el libro de los "Hechos de los Apóstoles", para estar en sintonía con el grupo que se reúne en la sede parroquial, de manera que en el futuro podamos hacer un encuentro de los dos grupos, por ejemplo, para hacer un retiro.

Nos reunimos los martes a las 18 horas.

Para ver el material que trabajamos haga click aquí.

Lunes de la semana V de Pascua.

1ª lectura: Hechos de los Apóstoles 14,5-18; Salmo 115(113B),1-2.3-4.15-16; Evangelio según San Juan 14,21-26.  

Queridos/as hermanos/as:
¡Qué bueno es Dios!, que nos ama tanto, y eligió habitar entre nosotros.
Es esto lo que Jesús explica a sus discípulos. Quien ama a Dios y observa sus mandamientos -y recordemos que para Jesús el mandamiento más importante es el del amor, el de amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos- recibe la visita de Dios, quien además se queda a habitar en el corazón del creyente.

¡Qué bueno es Dios!, entonces, que aceptándonos tal como somos, con nuestros defectos y virtudes viene a habitar con nosotros. Aunque muchas veces nos sintamos lejos de Dios, no es Él el que se aleja: experimentamos la lejanía, o por el pecado que daña nuestra relación con Él y nuestros hermanos, o porque nos falta crecer en fe y confianza en Él, o porque el mal espíritu busca alejarnos de Dios. Pero lo verdadero es que Dios habita en medio de su pueblo y no nos abandona nunca. Y si alguien preguntara como le preguntaban al salmista, “¿dónde está tu Dios?”, la respuesta es “mira la Cruz”, Él eligió estar a nuestro lado, se hizo solidario con nuestros dolores y heridas, y amándonos hasta la muerte y muerte de Cruz, nos reconcilió con Dios. Y esta verdad es tan real, tan definitiva, que debe ser motivo de esperanza para todos: aunque por momentos veamos todo oscuro, aunque por momentos el sufrimiento nos doblegue, aunque parezca que el mal triunfa, es el Amor en Cruz madurado el que tiene la última palabra. La Resurrección de Jesús es el gran sello de esta Buena Noticia de esperanza. Al final, es el bien el que triunfa.

Sabemos que permanecer en su amor no es fácil. Sabemos cuán difícil se hace amar a nuestros hermanos; cuán difícil se hace aceptar las diferencias, cuán difícil es amar como Él amó. Pero también sabemos que no estamos solos. Dios nos envió su Espíritu Santo, para ayudarnos en nuestra misión, para comprender la profundidad del amor de Dios y seguir creciendo en la fe. Este mismo Espíritu Santo es el que permitió que Pablo y Bernabé hicieran milagros como hacía Jesús, y al mismo tiempo, los protegió de no confundirse con el aplauso de la gente y de creer que lo que producían era por su carisma personal.

A este Dios que es tan bueno con nosotros le vamos a pedir que nos ayude a ser cada vez más conscientes de su amor. Y a María, nuestra Madre, que nos ayude a amar a los demás al estilo de su Hijo.

domingo, 24 de abril de 2016

Domingo V de Pascua.

1ª lectura: Hechos de los Apóstoles 14,21b-27; Salmo 145(144),8-9.10-11.12-13ab; Apocalipsis 21,1-5a; Evangelio según San Juan 13,31-33a.34-35.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ayuda a amar como Él nos ama.

Contemplamos un texto del evangelio de San Juan. Nos encontramos en el contexto de la Última Cena, donde Juan nos relata el episodio del lavatorio de los pies, con el que asocia a la Eucaristía con el servicio, el amor a Dios con el amor a los hermanos, y todo esto con la muerte y resurrección de Jesús.

El texto comienza con la partida de Judas. Siendo Jesús la Luz del mundo, Judas al apartarse de Él va a la noche, a la oscuridad. Comienza en este evangelio la "hora de la glorificación", comienza el ciclo de la Pasión de Jesús, y es el momento de la gloria porque, como dice San Ireneo de Lyon, "la gloria de Dios es que el hombre viva", y Jesús entrega su vida para salvar la nuestra.

En este contexto, en el que Jesús dirige su "discurso de despedida" a los discípulos, les encomienda el mandamiento nuevo. ¿En qué sentido es nuevo?, porque ya hemos encontrado esta formulación en un diálogo entre Jesús y un maestro de la ley, es decir, ya existía una conciencia de la importancia del mandamiento del amor. Es "nuevo", porque ya no depende solo de nuestras fuerzas. Me explico: La Ley, lo diez mandamientos, las normas de los judíos, parecen depender exclusivamente de la voluntad y decisión de la persona. En el caso del mandamiento nuevo, nos sostiene el amor de Dios. ¿Por qué digo esto? Porque en el textos original (griego) la palabra que se usa para decir "como" también significa "porque"; es decir, podríamos entender "ámense unos a otros como yo los he amado", o "ámense unos a otros porque yo los he amado". De todas formas lo que nos quiere trasmitir que podemos amar como Él ama, porque Él nos amó primero y nos llenó con su amor, y es sostenidos por ese amor que se nos hace posible amar a los demás. Si dependiera solo de nosotros sabemos lo difícil que sería, porque nos cuesta aceptar a los demás tal como son, con sus defectos y virtudes, etc. Sólo sostenidos por su amor es posible amar como Él ama.

Con razón el salmo nos invita a bendecir al Señor, porque "es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas". 

¿Por qué amar como nos pide Jesús? Porque sabemos que es el camino que Él nos regala hacia ese "cielo nuevo y una tierra nueva", donde "Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó". Hacia ese horizonte caminamos, y el camino es el amor.

A este Dios tan bueno, le vamos a pedir que nos ayude a seguir creciendo en la vivencia de este mandamiento del amor; y a María, Madre del Amor, le vamos a pedir que nos regale la capacidad de aceptar a nuestros hermanos tal como son, y amándolos, podamos llegar juntos un día a ese cielo nuevo y tierra nueva donde seremos plenamente felices.

sábado, 23 de abril de 2016

4º encuentro de catequesis familiar

En la tarde de hoy tuvimos nuestro cuarto encuentro de catequesis familiar.
Nos estamos preparando como comunidad para la llegada del Espíritu Santo en Pentecostés, meditando los siete dones que nos regala.
Hoy meditamos sobre los dones de entendimiento y sabiduría:


EL DON DE LA SABIDURIA: Es la gracia de poder ver cada cosa con los ojos de Dios.
Algunas veces vemos las cosas según nuestro estado de ánimo, según nuestro gusto, con amor o con odio, con envidia.
Dentro de nosotros, de nuestro corazón, tenemos el Espíritu Santo, podemos escucharlo o 
podemos no escucharlo. Si escuchas el Espíritu Santo, él nos enseña esta senda de sabiduría, nos regala la sabiduría que consiste en ver con los ojos de Dios, escuchar con los oídos de Dios, amar con el corazón de Dios, juzgar las cosas con el juicio de Dios.
Ésta es la sabiduría que nos regala el Espíritu Santo y todos nosotros podemos poseerla. Solo tenemos que pedirla al Espíritu Santo.

EL DON DEL ENTENDIMIENTO: Éste Don nos hace entender las cosas como los entiende Dios, con la inteligencia de Dios.
Porque uno puede entender una situación con la inteligencia humana, con prudencia y va bien, pero entender una situación en profundidad como la entiende Dios es el efecto de éste Don.
El mismo Jesús ha dicho a sus discípulos: 
¨Les enviaré el Espíritu Santo y él los hará entender todo lo que yo les he enseñado¨
Uno puede leer el Evangelio y entender algo, pero si leemos el Evangelio con este Don del 
Espíritu Santo podemos entender la profundidad de las palabras de Dios y esto es un gran Don, un gran Don que todos debemos pedir y pedir juntos: ¨Danos Señor el Don del intelecto¨.

jueves, 21 de abril de 2016

4º encuentro del grupo de Biblia parroquial.

En la tarde de hoy tuvimos un nuevo encuentro de nuestro grupo de Biblia, y meditamos el texto que nos relata el episodio de Pentecostés.


Gracias al aporte de biblistas pudimos ver en este episodio la confirmación de la Nueva Alianza sellada con la Pascua de Jesús, con el Nuevo Pueblo de Dios, que es la comunidad de los cristianos, y el cumplimiento de la Promesa hecha por Jesús a los discípulos.
También fue una oportunidad para meditar la presencia del Espíritu Santo en nuestra comunidad.

Para ver el material que trabajamos haga click aquí.

¡Excelente noticia! Grupo de Biblia en Capilla de La Luz.

Compartimos una gran noticia. Gracias al enorme trabajo misionero de dos hermanas de la comunidad, Gladys y Nora, el próximo martes, a las 18:00, abriremos un grupo de Biblia en la Capilla de la Luz.


Igual que en la sede parroquial, meditaremos el libro de los Hechos de los Apóstoles, para poder, más adelante, realizar actividades en conjunto, como por ejemplo, retiros. 
Esperamos que sea una oportunidad para que la comunidad de la capilla pueda seguir creciendo en su camino de seguimiento de Jesús.

No concebir la justicia como un espectáculo


entretodos2

¿Investigación o sensacionalismo?

Hace 15 años comenzaron a llegar las denuncias de delitos graves cometidos por sacerdotes a las oficinas de la Congregación para la Doctrina de la Fe (= CDF), organismo de la Santa Sede en Roma. La recepción de denuncias arreció en los años 2003 y 2004, la mayor parte proveniente de los Estados Unidos, y concernía en buena medida a los últimos cincuenta años. Las investigaciones arrojaron que un 10 % correspondía a actos de pederastia real. El restante 90 %, a faltas de gravedad bien distinta. (Dos terceras partes se referían a casos de efebofilia, es decir, a algún tipo de contacto con adolescentes menores de 18 años, del mismo sexo, que consintieron en algún grado; una tercera parte tenía que ver con relaciones íntimas con mujeres ya adultas). Desbordados en un primer momento para estudiar caso por caso, las cosas se moderaron a tal punto que la CDF pudo dedicarse a denuncias sucedidas en tiempo real.

Una sola falta de un único sacerdote en todo el universo sería motivo de vergüenza para toda la Iglesia, pero el tratamiento sensacionalista que muchas veces los medios han dado al tema —si bien ha contribuido en alguna medida a derribar círculos de silencio— ha generado la ilusión de que la pederastia es un fenómeno propio y exclusivo de la Iglesia. Pero un tipo de abordaje así no exhumará el verdadero drama social de la pedofilia, que se extiende de modo invisible e impune sobre todo en los hogares y familias. La Iglesia lleva años enfrentando esta plaga con medidas contundentes pero que cuidan no atropellar la fama de inocentes, y aun sostiene la presunción de inocencia de un acusado, hasta que no se pruebe lo contrario.

Del mismo modo como ha ocurrido en otros países, la realidad de los abusos sexuales cometidos por integrantes del clero y la vida consagrada, recibió el impacto emocional y psicológico que solo los grandes medios de comunicación alcanzan a producir en nosotros. Hace unas semanas, el portavoz de la Santa Sede, el P. Federico Lombardi, preguntado por la prensa internacional sobre la resonancia del estreno de la película ganadora del Óscar expresó que si ello estaba destinado a «contribuir, apoyar e intensificar el largo camino de la lucha contra los abusos sobre los menores en toda la Iglesia católica y en el mundo de hoy, donde la dimensión de estos dramas es enorme», sea bienvenido. Se lamentó, sin embargo, de que «la presentación sensacionalista» de este y otros acontecimientos relativos a los abusos haya hecho pensar a gran parte del público «que la «Iglesia no haya hecho nada o poco para responder a estos horribles dramas y que es necesario comenzar desde el principio».

El contenido de la primera parte del programa Santo y seña —esto se escribe antes de la emisión de la anunciada parte segunda—, que conduce el periodista Ignacio Álvarez tuvo amplia repercusión. Bienvenido sea si contribuye a la lucha contra este drama. Pero el trabajo de la Iglesia uruguaya no comienza a partir de este programa —como el de la Iglesia universal no comenzó con Spotlight—, sino que desde hace años ha venido elaborando su propio camino en sintonía con la Iglesia universal, buscando cuidar el conjunto de aspectos que toda situación de esta índole exige, como son la búsqueda de la verdad y de la justicia. Es así que se elaboró el «Protocolo ante denuncias contra clérigos por abuso sexual de menores», que fue aprobado por los obispos en 2013, y que configura un procedimiento riguroso y objetivo para atender una determinada denuncia que pueda efectuarse.

Una acusación de abuso sexual contra un menor es una cuestión sumamente delicada, cuya gravedad requiere de una cuidadosa pesquisa, y que implica nombres y personas concretas e instituciones en que trabajan esas personas, tanto denunciantes como denunciados. El programa Santo y seña reunió elementos muy diversos, que suscitan ponderaciones también diversas. Junto a declaraciones que movían a una justa indignación hubo otras que ni siquiera trataban sobre delitos o abusos sexuales de menores, sino que se amontonaban desprolijamente, abonadas por los propios periodistas, como cuando se hizo referencia al ya fallecido Mons. Barboza, exobispo de Minas, cuya falta estuvo asociada a adultos, no a menores, y en el que la Iglesia actuó inmediatamente, hecho que fue soslayado. Otro aspecto lastimoso fue la lectura en vivo de mensajes que llegaban espontáneamente, cuya denuncia, como puede imaginarse, no había recibido verificación de ningún tipo. Se leyó un mensaje que comenzaba así: «Mi tío me contó una vez que…», y el hecho que pretendía denunciar se remontaba a décadas atrás. Esto último se acerca más a la difamación que al periodismo de investigación.

Nuestra Iglesia tiene bien determinados los pasos a dar en caso de que en su seno se cometan estos delitos tan censurables, pero va más allá, y está trabajando en la prevención de los mismos. El año pasado se invitó a expertos de la Iglesia chilena que estuvieron reunidos durante una jornada con los obispos en la asamblea de la Conferencia episcopal del Uruguay del mes de abril. Se trata de que nunca más sucedan estos hechos que nos llenan de indignación y vergüenza.

En la referida conferencia de prensa el P. Lombardi concluía que la Iglesia, «herida y humillada por el flagelo de los abusos, pretende reaccionar no solo por su propio saneamiento, sino también para poner a disposición su dura experiencia en este campo».

martes, 19 de abril de 2016

Hace un mes: Bautismo de Lorena y Tiara.


El 19 de marzo pasado, vísperas de Domingo de Ramos, celebramos el bautismo de Lorena y Tiara. 
Tardamos en publicarlo, ya que esperábamos que nos autorizara.
Lorena es un ejemplo de tantas madres que lo dan todo por sus hijos. Su hija, Tiara, sufre de parálisis cerebral a raíz de un accidente. Desde entonces, Lorena, y su familia, luchan por darle lo mejor.
Lorena se acercó a la parroquia a solicitar el bautismo para ella, pero en el proceso le planteamos la posibilidad de bautizar a Tiara, lo que generó tanta alegría en su familia, que el propio bautismo de Lorena, pasó a un "segundo lugar".
Fue una celebración muy emotiva. La misma Tiara nos regaló una hermosa sonrisa.
Pedimos a Dios por Lorena, Tiara y toda su familia, para que Él les conceda lo que más necesiten, pero en especial, sentir siempre su cercanía y amor.

Para ver más imágenes haga click aquí.

lunes, 18 de abril de 2016

Bendición de las familias del barrio en sus casas: Puesta a punto.

Como nos propusimos en la Vigilia Pascual, estamos realizando la bendición de las familias en sus casas, con el agua que fue bendecida en la Vigilia.
Esta siendo una riquísima experiencia, porque en la visita podemos compartir nuestra vida, con sus alegrías y preocupaciones y ponerlas bajo la bendición del Señor. Además, con ojos de fe, podemos ver en el mapa cómo lo que celebramos juntos en la Vigilia Pascual, en nuestro templo, va llegando a las distintas partes del barrio, y un poco más también.


Para solicitar la bendición basta con entregar los datos básicos en la parroquia.

3er encuentro de catequesis familiar.


En la tarde del sábado tuvimos nuestro 3er encuentro de la catequesis familiar.
Antes de que se dividieran los grupos, tuvimos un momento de oración juntos.
En ella meditamos cómo los discípulos de Jesús permanecieron unidos después que Él ascendió al Cielo, a la espera del cumplimiento de la promesa que les había hecho Jesús, es decir, el envío del Espíritu Santo.
Por esto, comenzamos a prepararnos para celebrar juntos el día en que esta promesa se cumplió, es decir, Pentecostés. Para ello, comenzamos a meditar los dones que el Espíritu nos da. 
En esta ocasión meditamos sobre el temor de Dios, que es el don de respeto a Dios y a los hombres. El temor de Dios es la actitud que nos hace vivir de manera constante bajo la mirada del Señor. Su mirada no es la de un ojo maligno o severo que apunta hacia ti solo para encontrarte un fallo. En absoluto. La mirada de Dios es una mirada de Padre que te conoce y te ama como no te puedes imaginar… y quiere el verdadero bien para ti. Este temor a Dios bien entendido es el temor que acaba con todos los temores y los escrúpulos. No teman a nadie, que nadie los puede dañar cuando los protege el que todo lo puede. Es pues un temor que nace del amor. Y lleva a actuar como a Dios le gusta, porque ese es el bien más grande. Por eso, este don es el don de la reconciliación y del arrepentimiento.

Para ver más imágenes, haga click aquí.

domingo, 17 de abril de 2016

Domingo IV de Pascua.

1ª lectura:  Hechos de los Apóstoles 13,14.43-52; Salmo 100(99),2.3.5; Apocalipsis 7,9.14b-17; Evangelio según San Juan 10,27-30.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama tanto, al extremo de dar su vida por nosotros.

Obra del P. Ricardo Ramos.
Celebramos el cuarto domingo de Pascua, conocido como Domingo del Buen Pastor, siendo también la jornada mundial de oración por las vocaciones.

El evangelio de hoy nos presenta a Jesús como Buen Pastor. Para quienes somos originarios de la ciudad, nos es difícil comprender esta imagen, y también para quien vive en el campo, ya que ser pastor hoy es muy diferente de lo que lo era en tiempos de Jesús. Pero para la gente de la época era una imagen por demás elocuente.

Sin embargo, no es difícil acceder al mensaje que transmite. El Buen Pastor conoce por su nombre a cada una de las ovejas de su rebaño, no permite que ni una se le pierda, y está dispuesto a dar la vida para protegerlas. Según el terreno, va adelante para guiar, o detrás para proteger a todas. No pasa lo mismo con el pastor asalariado, que no se compromete con el rebaño, que son para el un grupo de "cosas" ajenas, a las que no le interesa conocer, y por las cuales no estaría dispuesto a arriesgar nada; ante el primer peligro huye, dejando al rebaño expuesto a los peligros.

A nivel personal, la figura y experiencia del maestro es la que más me ha ayudado a comprender la imagen del Buen Pastor. El buen maestro conoce la vida de cada uno de sus alumnos, está atento a que ninguno se le quede por el camino, y cuida a sus alumnos como si fueran sus propios hijos. No pasa lo mismo con algunos asalariados de la enseñanza, a quienes les importa solo cumplir un horario y cobrar el sueldo. 

Todo esto viene a hacernos tomar conciencia de que Dios nos conoce personalmente, se preocupa por nuestro bienestar, y como Buen Pastor dio su vida para salvarnos del peligro. Sin merecimiento de nuestra parte, Él nos convirtió en sus hijos y nos llama a ser semejantes a Él. Éste es el destino de nuestra vida si lo aceptamos: llegar a ser semejantes a Él, ser plenos, ésta es la más absoluta felicidad.

También nos ha regalado la posibilidad de actuar como el Buen Pastor. No solo los sacerdotes, sino todos los bautizados estamos llamados a ayudar a nuestros hermanos a escuchar la voz del Señor, a no distraerse con otras voces, a no dejar que nadie se pierda. 

Con razón el salmista nos invita diciendo: "Sirvan al Señor con alegría... él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. ¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones.

A este Dios tan bueno le vamos a pedir que nos regale descubrir nuestra vocación, y les regale a todos aquellos que ya la han descubierto, sea en el matrimonio, sea en la vida consagrada, la gracia necesaria para ser felices; y a María, Madre del Buen Pastor, que nos ayude a estar atentos a la voz del Señor como las ovejas al Buen Pastor.

jueves, 14 de abril de 2016

3er encuentro del grupo de Biblia.

En la tarde de hoy nos reunimos una vez más en torno al libro de los Hechos de los Apóstoles, y buscamos en él qué es lo que Dios quiere trasmitir a nuestra vida.

Meditamos juntos el episodio de la elección de Matías, que nos presenta dos preocupaciones del grupo de los Apóstoles: estar juntos; y ser Doce. La necesidad de ser Doce tiene a su vez dos motivaciones: primero, intentar explicar y entender el misterio de la traición de Judas, "uno de los nuestros"; y de mostrar la comunidad cristiana como el Nuevo Pueblo de Israel (como Israel se funda sobre 12 tribus, la comunidad cristiana se funda sobre el testimonio de 12 Apóstoles).

Pero sobre todo, meditamos cómo Dios nos llama a cada uno de nosotros, a formar parte de esta comunidad, que se reúne a la espera del cumplimiento de la Promesa: la llegada del Espíritu en Pentecostés.

Para ver el material que utilizamos haga click aquí.

Iglesia pide perdón por abusos


Tróccoli explicó el alcance de los documentos "Perdón y Compromiso". Foto: F. Ponzetto.


JUAN PABLO CORREA 14 abr 2016

En un momento de extrema sensibilidad a nivel mundial respecto al tema de los abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos, la Iglesia uruguaya salió a dar señales de que quiere actuar con transparencia y evitar encubrimientos, pidió perdón por los abusos realizados en Uruguay por clérigos y religiosos, y habilitó el teléfono 095 382 465 para recibir denuncias de lunes a viernes de 14:30 a 18:30 horas.

Una investigación publicada el domingo 3 por la sección Qué Pasa de El País reveló que hasta el momento el protocolo se activó para analizar tres denuncias: dos en Montevideo y una en Maldonado.

Milton Tróccoli, portavoz de la Conferencia Episcopal del Uruguay, dijo ayer a El País que en el caso de Maldonado "la persona no siguió con la denuncia". En uno de los casos de Montevideo, un sacerdote fue encontrado culpable y ya no ejerce. En el otro caso la investigación continúa y, transitoriamente, la persona está apartada del ministerio sacerdotal. Ambos casos están prescriptos para la Justicia porque los hechos denunciados ocurrieron hace más de veinte años.

La conferencia de los obispos examinó durante los últimos cuatro años el tema de las denuncias sobre abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes, elaboró un protocolo e invitó a expertos de la Iglesia de Chile para que la asesorasen. Pero ahora, según admitieron ayer los obispos, "frente a las resonancias generadas por el film Spotlight que ha llevado a varios medios de comunicación a realizar investigaciones sobre este asunto", se decidió habilitar el teléfono y colgar el protocolo en el sitio web "iglesiacatolica.org.uy". La película aborda los numerosos abusos de sacerdotes católicos en la ciudad de Boston, Estados Unidos. En Uruguay llegó con el título En primera plana.

El programa Santo y Seña de Canal 4, emitió anoche una investigación sobre el tema en la que exhibió imágenes de un sacerdote vestido de mujer que estuvo en Uruguay y ahora es investigado en Italia, y abordó varios casos de presunto abuso de menores por parte de sacerdotes.

Perdón.

Los obispos emitieron ayer un documento titulado "Perdón y Compromiso" con el que dieron el inédito paso de pedir perdón por los abusos.

"Pedimos perdón a las personas que han sufrido abusos por parte de algunos clérigos y religiosos en nuestro país. Sentimos dolor y vergüenza ya que son personas que habiendo prometido servir a Dios y al prójimo, cometieron actos aberrantes. (...) Frente a las denuncias de casos de personas dañadas, reiteramos nuestra firme disposición a recibirlas, escucharlas y acompañarlas, investigando y procediendo con rigor de acuerdo al protocolo antes mencionado. También manifestamos nuestra total disponibilidad para colaborar con la justicia", dice el comunicado.

Los obispos también se comprometen "a seguir examinando con cuidado las motivaciones y aptitudes de los futuros sacerdotes", y a buscar "la adecuada formación para la prevención de quienes colaboran en las comunidades, instituciones u obras sociales eclesiales".

"Parecía importante dar un paso más. Para nosotros una víctima ya es mucho, si es por uno que hay que pedir perdón, pedimos, y si son más, con más razón todavía", señaló Tróccoli. El portavoz dijo que el protocolo deja atrás una práctica extendida en el pasado en la Iglesia, que consistía en simplemente trasladar de lugar a los sacerdotes involucrados en abusos.

Las denuncias deben ser verosímiles, no pueden ser anónimas y deben ser investigadas siguiendo una serie de etapas, explicó Tróccoli. Aunque no quiso ser categórico sobre lo que puede haber ocurrido hace muchos años, aseguró que hay hoy una voluntad de transparencia. "No sabemos mucho cómo se actuó antes, pero si no se procedió con diligencia queremos que eso sea corregido", enfatizó.

En la Iglesia existe la percepción de que alguna denuncia recibida tuvo un componente extorsivo y fue realizada por una persona que quería dinero para no echar luz sobre abusos, y luego no siguió adelante.

El protocolo.

El protocolo tiene 36 puntos y uno de ellos aclara que "la Iglesia respeta en todos sus términos el Orden Público sustancial y procesal del Estado Uruguayo y nada exime al clérigo, si fuera del caso, de responder por sus actos ante la justicia civil". Además el obispo de la diócesis en la que la Iglesia haya investigado un caso comunicará a la Justicia civil todos aquellos hechos relacionados al protocolo (abuso sexual de menores por parte de clérigos) respecto de los cuales haya sido condenado el clérigo investigado.

Cuando del abuso hubiese resultado el embarazo de una menor de 18 años, la Iglesia se compromete a darle a ella ayuda espiritual y psicológica, y pedirá al padre reconocer al niño y asumir los deberes que señala la ley.

Perdón y Compromiso. Los obispos católicos ante los abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes y consagrados



Fuente: Arquidiócesis.net.

CEU 2

PERDÓN Y COMPROMISO

Los obispos católicos ante los abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes y consagrados

1. Los obispos desde hace cuatro años hemos venido prestando especial atención a este tema. Primero elaboramos, con la ayuda de profesionales expertos, el Protocolo de acción frente a denuncias de abuso sexual a menores por parte de clérigos. El año pasado recibimos a los miembros del equipo de prevención de abusos de la Iglesia de Chile, que está integrado por sacerdotes, psicólogos y abogados, y estamos abocados a la creación de una comisión para la prevención de abusos en nuestra Iglesia.

2. A su vez, cada congregación religiosa e instituto de vida consagrada ha elaborado su propio protocolo para atender denuncias contra sus miembros.

3. Pedimos perdón a las personas que han sufrido abusos por parte de algunos clérigos y religiosos en nuestro país. Sentimos dolor y vergüenza ya que son personas que habiendo prometido servir a Dios y al prójimo, cometieron actos aberrantes.

4. Todos saben que, desgraciadamente, hechos como estos, se denuncian de unos años a esta parte en diversos países, y en todos los estratos de la sociedad. Pero de ningún modo se puede justificar que ocurran en la Iglesia. Hacemos nuestras las palabras que Benedicto XVI dirigió a los autores de hechos similares: “traicionaron la confianza depositada en ustedes por padres que les confiaron a sus hijos. Deben responder de ello ante Dios todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos”.

5. Frente a las denuncias de casos de personas dañadas, reiteramos nuestra firme disposición a recibirlas, escucharlas y acompañarlas, investigando y procediendo con rigor de acuerdo al Protocolo antes mencionado. También manifestamos nuestra total disponibilidad para colaborar con la justicia.

6. Reconocemos al mismo tiempo la generosidad de la gran mayoría de sacerdotes y consagrados que a diario entregan su vida al servicio del prójimo. Reafirmamos el valor de la consagración a Dios mediante el celibato, que la Iglesia mantiene, como un modo especial de seguimiento de los discípulos de Jesús.

7. Nuestra diaria tarea nos pone en contacto con la fragilidad humana. Somos conscientes de las miserias propias y ajenas, y de la necesidad de la ayuda de Dios y el apoyo de los hermanos que nos sostengan. Así podremos superar desgaste y fragilidades. La fidelidad del cristiano, en cualquier opción de vida, es un don y también una responsabilidad.

8. Nos comprometemos a seguir examinando con cuidado las motivaciones y aptitudes de los futuros sacerdotes, y también en la adecuada formación para la prevención de quienes colaboran en las comunidades, instituciones u obras sociales eclesiales.

                                                           Los obispos de la Conferencia Episcopal del Uruguay

Florida, 12 de abril de 2016.

Fuente: Conferencia Episcopal del Uruguay 

La Conferencia Episcopal del Uruguay dispone linea telefónica para escuchar  a personas dañadas y recepcionar denuncias

En lo que respecta a la presente Declaración, la Conferencia Episcopal del Uruguay ha dispuesto una línea telefónica para recepcionar denuncias por casos de abusos,  a los efectos de iniciar el procedimiento de investigación de acuerdo al Protocolo de acción frente a denuncias de abuso sexual a menores por parte de clérigos.

Linea telefónica

Celular: 095.382.465

Día: lunes a viernes

Horario: 14.30 a 18.30 horas

martes, 12 de abril de 2016

Asamblea parroquial.

En la tarde de hoy realizamos nuestra asamblea parroquial, donde evaluamos a semana santa, y hablamos del doloroso tema del abuso sexual por parte de ministros de la Iglesia, para saber cuáles son los números reales de los acusados, saber qué está haciendo la Iglesia al respecto, y reflexionar también sobre la necesidad de formarnos más en estos temas, para poder hablar con fundamento.

Compartimos enlaces a la entrevista a Mons. Scicluna, promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fiscal del Tribunal de la Santa Sede, que tiene por tarea investigar los delitos que la Iglesia considera como más graves, y explica los números reales de esta dolorosa realidad. También compartimos una nota periodística del Diario El País, con declaraciones sobre nuestro país.





sábado, 9 de abril de 2016

Domingo III de Pascua.

1ª lectura: Hechos de los Apóstoles 5,27b-32.40b-41; Salmo 30(29),2.4.5-6.11.12a.13b; Apocalipsis 5,11-14; Evangelio según San Juan 21,1-19.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama y nos acepta, con nuestros defectos y virtudes, y así, tal como somos, nos llama a ser sus misioneros/as.

Al contemplar este hermoso fragmento del Evangelio de Juan, es éste el punto que creo unifica ambas partes del relato, es decir, la pesca milagrosa, y el diálogo a solas con Pedro.

El episodio se desarrolla donde todo comenzó para los discípulos, en el mar de Galilea, entre las tareas cotidianas, la pesca. Es interesante la lista de discípulos que nos da Juan. Son los que más conocemos, en sus defectos y virtudes: Pedro, "piedra" sobre la que Jesús funda su Iglesia, pero también piedra de tropiezo (por ej: cuando "rezonga" a Jesús por su iniciativa de ir a Jerusalén donde lo esperan las autoridades para matarlo), piedra también por lo duro que se le hace comprender algunas enseñanzas de Jesús; Juan y Santiago, a quienes Jesús apodó "hijos del trueno": podemos imaginar cómo sería el carácter de éstos para que Jesús les pusiera ese apodo, y de hecho el Evangelio nos muestra su agresividad cuando le preguntan a Jesús si podían hacer caer fuego del cielo para que consumiera a un pueblo que no los recibió, aún cuando venían escuchando durante tres años de Jesús que Dios es un Padre misericordioso que lo envió no para condenar al mundo, sino para salvarlo; Tomás, a quién recordamos por su incredulidad después de la Resurrección; Natanael, que cuando le dijeron que habían encontrado al Mesías, Jesús de Nazareth, respondió "¿de Nazareth puede salir algo bueno?" Es decir, Jesús no eligió una élite de puros y santos para que lo siguieran; eligió personas comunes y corrientes como nosotros, con defectos y virtudes, y con su ayuda y amor, llegaron a ser los santos Apóstoles que conocemos. De todas formas quiero destacar la actitud de ellos de no romper la comunidad. Aunque es "de noche", aunque no ven nada, aunque están llenos de incertidumbre y confusión, se mantienen unidos. Y aparece Jesús en la orilla.

Este es un detalle hermoso del evangelista. Los discípulos están de noche, en la oscuridad. La sola presencia de Jesús, Luz del mundo, es un amanecer para ellos.

Luego sucede la pesca milagrosa, tal como aquella primera vez. Por los gestos y palabras, el discípulo amado reconoce a su Maestro, y lo anuncia a Pedro: "Es el Señor". Es otro hermoso detalle. Cuántas personas en nuestra vida nos han mostrado el paso de Dios, ayudándonos a darnos cuenta de que "Es el Señor"; y qué lindo si pudiésemos ser esa persona para los demás, si pudiésemos ayudar a los demás a acercarse a Jesús.

Nuestro querido Pedro, una vez más "se tira al agua", pero esta vez decidido y sin miedo, impulsado por el enorme deseo de encontrarse con su Señor, Aquél al que él había negado conocerlo. Por eso, después de comer juntos, Jesús invita a charlar aparte a Pedro, y le ofrece a través de un triple cuestionamiento, sanar su triple negación. En el texto original (escrito en griego) nos damos cuenta de cómo en este cuestionario Jesús va bajando el grado del amor hasta llegar al que Pedro puede reconocer como suyo. Es hermoso ver cómo la respuesta de Pedro está lejos de aquel fervor de "te seguiré adonde vayas" o "yo daré mi vida por Ti". Apenas puede contestar un tímido "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero", pero es ésta, la respuesta más auténtica de un Pedro que reconoce su debilidad, y que sin la ayuda de Jesús no puede llegar lejos. Más hermoso es que a este Pedro, el que lo negó tres veces, el que reconoce su debilidad y le responde tímidamente, a este Pedro Jesús lo llama igual que la primera vez: "sígueme".

Este hermoso texto es una invitación para tomar conciencia de que Dios nos ama y nos acepta tal como somos, y así, con nuestros defectos y virtudes nos llama a seguirlo.

A este Dios tan bueno, vamos a pedirle tomar conciencia de esto, y a María, Madre de Misericordia, vamos a pedirle que nos ayude a ser como el discípulo amado, que ayude a otras personas a descubrir en sus vidas "es el Señor".