jueves, 3 de noviembre de 2016

30º encuentro de Biblia de la comunidad de la sede.


En la tarde de hoy, luego de dos semanas sin reunirnos debido a las distintas alertas metereológicas, volvimos a encontrarnos para hacer lectura orante de la Biblia con la comunidad de la sede parroquial.

En esta oportunidad meditamos el texto de Hechos 20,13-38, donde contemplamos a Pablo despidiéndose de los presbíteros de Éfeso.

En este discurso el Pablo lucano transmite su último deseo y testamento. Pablo medita sobre su obra pasada en Éfeso, sobre su relación con los ancianos que ha convocado, y les previene sobre su función en los peligros que se avecinan para la Iglesia allí. Les recuerda su humilde servicio al Señor, sus dolores y pruebas, y las conjuras tramadas contra él; también cómo predicó el arrepentimiento ante Dios y la fe en el Señor Jesús. Pablo sabe que ha sido llamado para sufrir por el evangelio que predica. Aconseja a los ancianos que se mantengan vigilantes sobre la iglesia en Éfeso y que sean buenos pastores de ella. Deben guardarse de los lobos que buscan destruirla. Finalmente, Pablo les recuerda que él no dependió de nadie para su mantenimiento y les recomienda esa práctica. Sabe que no les verá ya más e implora que la bendición y la gracia de Dios desciendan sobre ellos. Es una forma apropiada para que el lector cristiano de los Hechos recuerde a Pablo.

Al finalizar el encuentro, celebramos el cumpleaños de Sonia que, en realidad, cumplió el sábado pasado.

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Navidad con Jesús.

Compartimos la propuesta del Cardenal para la próxima Navidad:

La Navidad es la fiesta cristiana que sin duda está más presente en nuestra cultura. Tomando en cuenta que esta fiesta cristiana está siendo vaciada de contenido por la sociedad de consumo, vemos necesario renovar su sentido públicamente, tanto en la vida de las comunidades parroquiales como en las familias.

Este programa se desarrollará con cinco propuestas:

1 Novena de la Inmaculada con Rosario de la Aurora: 7:30-8:00hs (comienza miércoles 30 de noviembre)
Rambla Aduana de Oribe (en caso de lluvia en la pquia. San Alejandro, 26 de marzo 3402)
Santuario de Gruta de Lourdes. Avda. Instrucciones 2223
Santuario Medalla Milagrosa, Unión. Domingo Ereño 2465
Santuario María Auxiliadora, Villa Colón. Avenida Lezica 6375
2 Distribución y colocación de Balconeras "Navidad con Jesús", se distribuirán en Parroquias y Colegios para colocarse del 8 de diciembre al 8 de enero (precio de Balconera: $200)
3 Se entregará en las Parroquias y Colegios un Subsidio para rezar en Familia en la cena de Nochebuena.
4 Se promoverá la bendición del "Niño Jesús" del pesebre de cada familia en las misas del sábado 17 y domingo 18 de diciembre.
5 Cada comunidad parroquial (puede extenderse a colegios, movimientos, etc.) realizará o promoverá una obra de misericordia. Ej. almuerzo o cena de Navidad con gente necesitada, visita a hospitales o casas de salud, reparto de pan dulce, etc.

domingo, 30 de octubre de 2016

Propuesta de la comunidad: recuperar la antigua disposición del presbiterio.


8º Encuentro del Programa del Primer Anuncio.


En la tarde de hoy, en nuestra parroquia, se desarrolló el octavo encuentro del Programa del Primer Anuncio.
En una primera parte continuamos el ejercicio de buscar en distintos textos cuál es la Buena Noticia que nos da, y discutimos las respuestas. En un segundo momento, luego de un tiempo para merendar y confraternizar, los padres Leonel y Adrián nos ayudaron a reflexionar sobre el Kerygma verbal, es decir, en el anuncio explícito de la fe, sobre todo a no creyentes y alejados. Finalizamos el encuentro con un momento de oración.

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Misa animada por la catequesis familiar.


En la mañana de hoy, la comunidad de la catequesis familiar animó la Misa parroquial.
Varios hechos se destacaron. 
Primero, inauguramos la nueva ubicación de la Virgen del Niño, decidida en el Consejo Parroquial, y que en realidad significó devolverla a su lugar original.
Segundo, la participación de los niños fue extraordinaria, no sólo por las oraciones que prepararon, sino, en cómo ayudaron al Padre a explicar el Evangelio del día, con una espontaneidad, frescura y ternura que nos ayudó a todos.
En el momento de la comunión se los hizo pasar a recibir la bendición, como preparación al momento en que recibirán su Primera Comunión.

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25º encuentro de la catequesis familiar.


En la tarde del sábado tuvimos un nuevo encuentro de la catequesis familiar.
Luego de la oración los niños trabajaron en base a la Bienaventuranzas, mientras que los adultos trabajaron sobre los mandamientos.También preparamos la participación del grupo en la Misa del domingo. Además, ya estamos preparando la celebración de la Primera Comunión de la mayoría del grupo, que será el domingo 20 de noviembre, Solemnidad de Cristo Rey.
Para finalizar, festejamos el cumpleaños de una de las niñas, Tatiana.

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Domingo XXXI del tiempo ordinario.

1ª lectura: Sabiduría 11,22-26.12,1-2; Salmo 145(144),1-2.8-9.10-11.13.14; 2ª lectura: Segunda Carta de San Pablo a los Tesalonicenses 1,11-12.2,1-2; Evangelio según San Lucas 19,1-10. 

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios! que, en Jesús, vino a buscar y salvar lo que estaba perdido.

En el texto del evangelio que meditamos hoy, contemplamos otro encuentro de Jesús que cambia la vida de una persona, en este caso, Zaqueo.

A pesar de ser muy rico, Zaqueo era un marginado, porque trabajaba como jefe de recaudadores de impuestos. El Imperio Romano, que en ese momento tenía el dominio sobre el país de Jesús, pedía un impuesto, pero de manera muy astuta, "tercerizaba" la cobranza, haciendo que gente del pueblo hiciera esta labor, a cambio de una retribución que ellos mismos se daban. Muchas veces cobraban más del doble de lo que Roma les solicitaba, lo que los hacía ricos rápidamente, a costa de sus hermanos. Por esto eran considerados como "pecadores públicos", "traidores a la patria" por trabajar para el imperio que los oprimía, y como ladrones, por enriquecerse robando a sus hermanos.

Zaqueo era despreciado por sus compatriotas. Estaba marginado de la vida social, y también de la vida religiosa, y de la relación con Dios. Pero algo en él buscaba otra vida. La riqueza no le había posibilitado ser feliz. Seguramente se había enterado de lo que hacía y decía Jesús, y lo quería ver, solo eso, nada más. El sólo ver a Jesús le bastaba para sentir que otro camino era posible. Por eso, no le importó quedar en ridículo y expuesto a la burla de todos al subirse al sicómoro. Pero Jesús no se deja ganar en generosidad, y por eso, al verlo, lo llama, y le pide para alojarse en su casa, lo que supera ampliamente las expectativas de Zaqueo, y provoca en él una inmensa alegría; pero también, despierta las críticas de la multitud.

Es que, para un judío, compartir la mesa es compartir la condición del otro. Esto quiere decir que Jesús, al alojarse en la casa de Zaqueo se hacía pecador como Zaqueo, y ésto por amor. Es esta actitud misericordiosa de Jesús, es su amor, el que produce el milagro de la conversión de Zaqueo. Jesús no dijo nada, no le pidió nada; solo demostró el rostro misericordioso del Padre, y esta misericordia despertó el deseo del cambio. Zaqueo va más allá de lo que pide la ley, y arriesga quedar en "bancarrota" con tal de permanecer en esa mirada misericordiosa.

Éste es un ejemplo más de la misión de Jesús que, como dice Pablo, "siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza", cumpliendo todas las promesas de Dios, entre ellas la que leímos en el libro de la Sabiduría: "Tú te compadeces de todos, porque todo lo puedes, y apartas los ojos de los pecados de los hombres para que ellos se conviertan. Tú amas todo lo que existe y no aborreces nada de lo que has hecho, porque si hubieras odiado algo, no lo habrías creado. ¿Cómo podría subsistir una cosa si tú no quisieras? ¿Cómo se conservaría si no la hubieras llamado? Pero tú eres indulgente con todos, ya que todo es tuyo, Señor que amas la vida".

De esta manera nos ama, y nos busca cada vez que nos alejamos, y nos recibe cada vez que nos acercamos, porque como dice el salmo: "El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia; el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas. El Señor es fiel en todas sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. El Señor sostiene a los que caen y endereza a los que están encorvados".

A este Dios que nos ama tanto vamos a pedirle que nos ayude a buscarlo siempre, como Zaqueo, y a María, Madre de Misericordia, le vamos a pedir que nos regale una mirada misericordiosa como la de su Hijo, Jesús, que sabe ver más allá de las apariencias y de los errores, porque mira con amor y misericordia.