lunes, 18 de abril de 2016

3er encuentro de catequesis familiar.


En la tarde del sábado tuvimos nuestro 3er encuentro de la catequesis familiar.
Antes de que se dividieran los grupos, tuvimos un momento de oración juntos.
En ella meditamos cómo los discípulos de Jesús permanecieron unidos después que Él ascendió al Cielo, a la espera del cumplimiento de la promesa que les había hecho Jesús, es decir, el envío del Espíritu Santo.
Por esto, comenzamos a prepararnos para celebrar juntos el día en que esta promesa se cumplió, es decir, Pentecostés. Para ello, comenzamos a meditar los dones que el Espíritu nos da. 
En esta ocasión meditamos sobre el temor de Dios, que es el don de respeto a Dios y a los hombres. El temor de Dios es la actitud que nos hace vivir de manera constante bajo la mirada del Señor. Su mirada no es la de un ojo maligno o severo que apunta hacia ti solo para encontrarte un fallo. En absoluto. La mirada de Dios es una mirada de Padre que te conoce y te ama como no te puedes imaginar… y quiere el verdadero bien para ti. Este temor a Dios bien entendido es el temor que acaba con todos los temores y los escrúpulos. No teman a nadie, que nadie los puede dañar cuando los protege el que todo lo puede. Es pues un temor que nace del amor. Y lleva a actuar como a Dios le gusta, porque ese es el bien más grande. Por eso, este don es el don de la reconciliación y del arrepentimiento.

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domingo, 17 de abril de 2016

Domingo IV de Pascua.

1ª lectura:  Hechos de los Apóstoles 13,14.43-52; Salmo 100(99),2.3.5; Apocalipsis 7,9.14b-17; Evangelio según San Juan 10,27-30.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama tanto, al extremo de dar su vida por nosotros.

Obra del P. Ricardo Ramos.
Celebramos el cuarto domingo de Pascua, conocido como Domingo del Buen Pastor, siendo también la jornada mundial de oración por las vocaciones.

El evangelio de hoy nos presenta a Jesús como Buen Pastor. Para quienes somos originarios de la ciudad, nos es difícil comprender esta imagen, y también para quien vive en el campo, ya que ser pastor hoy es muy diferente de lo que lo era en tiempos de Jesús. Pero para la gente de la época era una imagen por demás elocuente.

Sin embargo, no es difícil acceder al mensaje que transmite. El Buen Pastor conoce por su nombre a cada una de las ovejas de su rebaño, no permite que ni una se le pierda, y está dispuesto a dar la vida para protegerlas. Según el terreno, va adelante para guiar, o detrás para proteger a todas. No pasa lo mismo con el pastor asalariado, que no se compromete con el rebaño, que son para el un grupo de "cosas" ajenas, a las que no le interesa conocer, y por las cuales no estaría dispuesto a arriesgar nada; ante el primer peligro huye, dejando al rebaño expuesto a los peligros.

A nivel personal, la figura y experiencia del maestro es la que más me ha ayudado a comprender la imagen del Buen Pastor. El buen maestro conoce la vida de cada uno de sus alumnos, está atento a que ninguno se le quede por el camino, y cuida a sus alumnos como si fueran sus propios hijos. No pasa lo mismo con algunos asalariados de la enseñanza, a quienes les importa solo cumplir un horario y cobrar el sueldo. 

Todo esto viene a hacernos tomar conciencia de que Dios nos conoce personalmente, se preocupa por nuestro bienestar, y como Buen Pastor dio su vida para salvarnos del peligro. Sin merecimiento de nuestra parte, Él nos convirtió en sus hijos y nos llama a ser semejantes a Él. Éste es el destino de nuestra vida si lo aceptamos: llegar a ser semejantes a Él, ser plenos, ésta es la más absoluta felicidad.

También nos ha regalado la posibilidad de actuar como el Buen Pastor. No solo los sacerdotes, sino todos los bautizados estamos llamados a ayudar a nuestros hermanos a escuchar la voz del Señor, a no distraerse con otras voces, a no dejar que nadie se pierda. 

Con razón el salmista nos invita diciendo: "Sirvan al Señor con alegría... él nos hizo y a él pertenecemos; somos su pueblo y ovejas de su rebaño. ¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y su fidelidad por todas las generaciones.

A este Dios tan bueno le vamos a pedir que nos regale descubrir nuestra vocación, y les regale a todos aquellos que ya la han descubierto, sea en el matrimonio, sea en la vida consagrada, la gracia necesaria para ser felices; y a María, Madre del Buen Pastor, que nos ayude a estar atentos a la voz del Señor como las ovejas al Buen Pastor.

jueves, 14 de abril de 2016

3er encuentro del grupo de Biblia.

En la tarde de hoy nos reunimos una vez más en torno al libro de los Hechos de los Apóstoles, y buscamos en él qué es lo que Dios quiere trasmitir a nuestra vida.

Meditamos juntos el episodio de la elección de Matías, que nos presenta dos preocupaciones del grupo de los Apóstoles: estar juntos; y ser Doce. La necesidad de ser Doce tiene a su vez dos motivaciones: primero, intentar explicar y entender el misterio de la traición de Judas, "uno de los nuestros"; y de mostrar la comunidad cristiana como el Nuevo Pueblo de Israel (como Israel se funda sobre 12 tribus, la comunidad cristiana se funda sobre el testimonio de 12 Apóstoles).

Pero sobre todo, meditamos cómo Dios nos llama a cada uno de nosotros, a formar parte de esta comunidad, que se reúne a la espera del cumplimiento de la Promesa: la llegada del Espíritu en Pentecostés.

Para ver el material que utilizamos haga click aquí.

Iglesia pide perdón por abusos


Tróccoli explicó el alcance de los documentos "Perdón y Compromiso". Foto: F. Ponzetto.


JUAN PABLO CORREA 14 abr 2016

En un momento de extrema sensibilidad a nivel mundial respecto al tema de los abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos, la Iglesia uruguaya salió a dar señales de que quiere actuar con transparencia y evitar encubrimientos, pidió perdón por los abusos realizados en Uruguay por clérigos y religiosos, y habilitó el teléfono 095 382 465 para recibir denuncias de lunes a viernes de 14:30 a 18:30 horas.

Una investigación publicada el domingo 3 por la sección Qué Pasa de El País reveló que hasta el momento el protocolo se activó para analizar tres denuncias: dos en Montevideo y una en Maldonado.

Milton Tróccoli, portavoz de la Conferencia Episcopal del Uruguay, dijo ayer a El País que en el caso de Maldonado "la persona no siguió con la denuncia". En uno de los casos de Montevideo, un sacerdote fue encontrado culpable y ya no ejerce. En el otro caso la investigación continúa y, transitoriamente, la persona está apartada del ministerio sacerdotal. Ambos casos están prescriptos para la Justicia porque los hechos denunciados ocurrieron hace más de veinte años.

La conferencia de los obispos examinó durante los últimos cuatro años el tema de las denuncias sobre abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes, elaboró un protocolo e invitó a expertos de la Iglesia de Chile para que la asesorasen. Pero ahora, según admitieron ayer los obispos, "frente a las resonancias generadas por el film Spotlight que ha llevado a varios medios de comunicación a realizar investigaciones sobre este asunto", se decidió habilitar el teléfono y colgar el protocolo en el sitio web "iglesiacatolica.org.uy". La película aborda los numerosos abusos de sacerdotes católicos en la ciudad de Boston, Estados Unidos. En Uruguay llegó con el título En primera plana.

El programa Santo y Seña de Canal 4, emitió anoche una investigación sobre el tema en la que exhibió imágenes de un sacerdote vestido de mujer que estuvo en Uruguay y ahora es investigado en Italia, y abordó varios casos de presunto abuso de menores por parte de sacerdotes.

Perdón.

Los obispos emitieron ayer un documento titulado "Perdón y Compromiso" con el que dieron el inédito paso de pedir perdón por los abusos.

"Pedimos perdón a las personas que han sufrido abusos por parte de algunos clérigos y religiosos en nuestro país. Sentimos dolor y vergüenza ya que son personas que habiendo prometido servir a Dios y al prójimo, cometieron actos aberrantes. (...) Frente a las denuncias de casos de personas dañadas, reiteramos nuestra firme disposición a recibirlas, escucharlas y acompañarlas, investigando y procediendo con rigor de acuerdo al protocolo antes mencionado. También manifestamos nuestra total disponibilidad para colaborar con la justicia", dice el comunicado.

Los obispos también se comprometen "a seguir examinando con cuidado las motivaciones y aptitudes de los futuros sacerdotes", y a buscar "la adecuada formación para la prevención de quienes colaboran en las comunidades, instituciones u obras sociales eclesiales".

"Parecía importante dar un paso más. Para nosotros una víctima ya es mucho, si es por uno que hay que pedir perdón, pedimos, y si son más, con más razón todavía", señaló Tróccoli. El portavoz dijo que el protocolo deja atrás una práctica extendida en el pasado en la Iglesia, que consistía en simplemente trasladar de lugar a los sacerdotes involucrados en abusos.

Las denuncias deben ser verosímiles, no pueden ser anónimas y deben ser investigadas siguiendo una serie de etapas, explicó Tróccoli. Aunque no quiso ser categórico sobre lo que puede haber ocurrido hace muchos años, aseguró que hay hoy una voluntad de transparencia. "No sabemos mucho cómo se actuó antes, pero si no se procedió con diligencia queremos que eso sea corregido", enfatizó.

En la Iglesia existe la percepción de que alguna denuncia recibida tuvo un componente extorsivo y fue realizada por una persona que quería dinero para no echar luz sobre abusos, y luego no siguió adelante.

El protocolo.

El protocolo tiene 36 puntos y uno de ellos aclara que "la Iglesia respeta en todos sus términos el Orden Público sustancial y procesal del Estado Uruguayo y nada exime al clérigo, si fuera del caso, de responder por sus actos ante la justicia civil". Además el obispo de la diócesis en la que la Iglesia haya investigado un caso comunicará a la Justicia civil todos aquellos hechos relacionados al protocolo (abuso sexual de menores por parte de clérigos) respecto de los cuales haya sido condenado el clérigo investigado.

Cuando del abuso hubiese resultado el embarazo de una menor de 18 años, la Iglesia se compromete a darle a ella ayuda espiritual y psicológica, y pedirá al padre reconocer al niño y asumir los deberes que señala la ley.

Perdón y Compromiso. Los obispos católicos ante los abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes y consagrados



Fuente: Arquidiócesis.net.

CEU 2

PERDÓN Y COMPROMISO

Los obispos católicos ante los abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes y consagrados

1. Los obispos desde hace cuatro años hemos venido prestando especial atención a este tema. Primero elaboramos, con la ayuda de profesionales expertos, el Protocolo de acción frente a denuncias de abuso sexual a menores por parte de clérigos. El año pasado recibimos a los miembros del equipo de prevención de abusos de la Iglesia de Chile, que está integrado por sacerdotes, psicólogos y abogados, y estamos abocados a la creación de una comisión para la prevención de abusos en nuestra Iglesia.

2. A su vez, cada congregación religiosa e instituto de vida consagrada ha elaborado su propio protocolo para atender denuncias contra sus miembros.

3. Pedimos perdón a las personas que han sufrido abusos por parte de algunos clérigos y religiosos en nuestro país. Sentimos dolor y vergüenza ya que son personas que habiendo prometido servir a Dios y al prójimo, cometieron actos aberrantes.

4. Todos saben que, desgraciadamente, hechos como estos, se denuncian de unos años a esta parte en diversos países, y en todos los estratos de la sociedad. Pero de ningún modo se puede justificar que ocurran en la Iglesia. Hacemos nuestras las palabras que Benedicto XVI dirigió a los autores de hechos similares: “traicionaron la confianza depositada en ustedes por padres que les confiaron a sus hijos. Deben responder de ello ante Dios todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos”.

5. Frente a las denuncias de casos de personas dañadas, reiteramos nuestra firme disposición a recibirlas, escucharlas y acompañarlas, investigando y procediendo con rigor de acuerdo al Protocolo antes mencionado. También manifestamos nuestra total disponibilidad para colaborar con la justicia.

6. Reconocemos al mismo tiempo la generosidad de la gran mayoría de sacerdotes y consagrados que a diario entregan su vida al servicio del prójimo. Reafirmamos el valor de la consagración a Dios mediante el celibato, que la Iglesia mantiene, como un modo especial de seguimiento de los discípulos de Jesús.

7. Nuestra diaria tarea nos pone en contacto con la fragilidad humana. Somos conscientes de las miserias propias y ajenas, y de la necesidad de la ayuda de Dios y el apoyo de los hermanos que nos sostengan. Así podremos superar desgaste y fragilidades. La fidelidad del cristiano, en cualquier opción de vida, es un don y también una responsabilidad.

8. Nos comprometemos a seguir examinando con cuidado las motivaciones y aptitudes de los futuros sacerdotes, y también en la adecuada formación para la prevención de quienes colaboran en las comunidades, instituciones u obras sociales eclesiales.

                                                           Los obispos de la Conferencia Episcopal del Uruguay

Florida, 12 de abril de 2016.

Fuente: Conferencia Episcopal del Uruguay 

La Conferencia Episcopal del Uruguay dispone linea telefónica para escuchar  a personas dañadas y recepcionar denuncias

En lo que respecta a la presente Declaración, la Conferencia Episcopal del Uruguay ha dispuesto una línea telefónica para recepcionar denuncias por casos de abusos,  a los efectos de iniciar el procedimiento de investigación de acuerdo al Protocolo de acción frente a denuncias de abuso sexual a menores por parte de clérigos.

Linea telefónica

Celular: 095.382.465

Día: lunes a viernes

Horario: 14.30 a 18.30 horas

martes, 12 de abril de 2016

Asamblea parroquial.

En la tarde de hoy realizamos nuestra asamblea parroquial, donde evaluamos a semana santa, y hablamos del doloroso tema del abuso sexual por parte de ministros de la Iglesia, para saber cuáles son los números reales de los acusados, saber qué está haciendo la Iglesia al respecto, y reflexionar también sobre la necesidad de formarnos más en estos temas, para poder hablar con fundamento.

Compartimos enlaces a la entrevista a Mons. Scicluna, promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fiscal del Tribunal de la Santa Sede, que tiene por tarea investigar los delitos que la Iglesia considera como más graves, y explica los números reales de esta dolorosa realidad. También compartimos una nota periodística del Diario El País, con declaraciones sobre nuestro país.





sábado, 9 de abril de 2016

Domingo III de Pascua.

1ª lectura: Hechos de los Apóstoles 5,27b-32.40b-41; Salmo 30(29),2.4.5-6.11.12a.13b; Apocalipsis 5,11-14; Evangelio según San Juan 21,1-19.

Queridos/as hermanos/as:

¡Qué bueno es Dios!, que nos ama y nos acepta, con nuestros defectos y virtudes, y así, tal como somos, nos llama a ser sus misioneros/as.

Al contemplar este hermoso fragmento del Evangelio de Juan, es éste el punto que creo unifica ambas partes del relato, es decir, la pesca milagrosa, y el diálogo a solas con Pedro.

El episodio se desarrolla donde todo comenzó para los discípulos, en el mar de Galilea, entre las tareas cotidianas, la pesca. Es interesante la lista de discípulos que nos da Juan. Son los que más conocemos, en sus defectos y virtudes: Pedro, "piedra" sobre la que Jesús funda su Iglesia, pero también piedra de tropiezo (por ej: cuando "rezonga" a Jesús por su iniciativa de ir a Jerusalén donde lo esperan las autoridades para matarlo), piedra también por lo duro que se le hace comprender algunas enseñanzas de Jesús; Juan y Santiago, a quienes Jesús apodó "hijos del trueno": podemos imaginar cómo sería el carácter de éstos para que Jesús les pusiera ese apodo, y de hecho el Evangelio nos muestra su agresividad cuando le preguntan a Jesús si podían hacer caer fuego del cielo para que consumiera a un pueblo que no los recibió, aún cuando venían escuchando durante tres años de Jesús que Dios es un Padre misericordioso que lo envió no para condenar al mundo, sino para salvarlo; Tomás, a quién recordamos por su incredulidad después de la Resurrección; Natanael, que cuando le dijeron que habían encontrado al Mesías, Jesús de Nazareth, respondió "¿de Nazareth puede salir algo bueno?" Es decir, Jesús no eligió una élite de puros y santos para que lo siguieran; eligió personas comunes y corrientes como nosotros, con defectos y virtudes, y con su ayuda y amor, llegaron a ser los santos Apóstoles que conocemos. De todas formas quiero destacar la actitud de ellos de no romper la comunidad. Aunque es "de noche", aunque no ven nada, aunque están llenos de incertidumbre y confusión, se mantienen unidos. Y aparece Jesús en la orilla.

Este es un detalle hermoso del evangelista. Los discípulos están de noche, en la oscuridad. La sola presencia de Jesús, Luz del mundo, es un amanecer para ellos.

Luego sucede la pesca milagrosa, tal como aquella primera vez. Por los gestos y palabras, el discípulo amado reconoce a su Maestro, y lo anuncia a Pedro: "Es el Señor". Es otro hermoso detalle. Cuántas personas en nuestra vida nos han mostrado el paso de Dios, ayudándonos a darnos cuenta de que "Es el Señor"; y qué lindo si pudiésemos ser esa persona para los demás, si pudiésemos ayudar a los demás a acercarse a Jesús.

Nuestro querido Pedro, una vez más "se tira al agua", pero esta vez decidido y sin miedo, impulsado por el enorme deseo de encontrarse con su Señor, Aquél al que él había negado conocerlo. Por eso, después de comer juntos, Jesús invita a charlar aparte a Pedro, y le ofrece a través de un triple cuestionamiento, sanar su triple negación. En el texto original (escrito en griego) nos damos cuenta de cómo en este cuestionario Jesús va bajando el grado del amor hasta llegar al que Pedro puede reconocer como suyo. Es hermoso ver cómo la respuesta de Pedro está lejos de aquel fervor de "te seguiré adonde vayas" o "yo daré mi vida por Ti". Apenas puede contestar un tímido "Señor, tú lo sabes todo; sabes que te quiero", pero es ésta, la respuesta más auténtica de un Pedro que reconoce su debilidad, y que sin la ayuda de Jesús no puede llegar lejos. Más hermoso es que a este Pedro, el que lo negó tres veces, el que reconoce su debilidad y le responde tímidamente, a este Pedro Jesús lo llama igual que la primera vez: "sígueme".

Este hermoso texto es una invitación para tomar conciencia de que Dios nos ama y nos acepta tal como somos, y así, con nuestros defectos y virtudes nos llama a seguirlo.

A este Dios tan bueno, vamos a pedirle tomar conciencia de esto, y a María, Madre de Misericordia, vamos a pedirle que nos ayude a ser como el discípulo amado, que ayude a otras personas a descubrir en sus vidas "es el Señor".